· Vivir dos veces | María Mínguez firma el guion de su primer largometraje con bastante solidez, toca muchas teclas y las resuelve bastante bien; tiene gracia, conoce bien los recursos del género más complicado de todos.

Vivir dos veces | Segunda oportunidad

A Emilio, profesor de matemáticas de la Universidad de Valencia, jubilado, solitario y cascarrabias, le diagnostican Alzheimer. Muy a su pesar se va a vivir con su hija Julia, su yerno y su nieta Blanca. Cuando la enfermedad progresa decide buscar a Margarita, su amor platónico de adolescente, quiere verla antes de perder por completo la memoria. A pesar de lo disparatado del proyecto, su familia le ayudará.

María Ripoll empezó su carrera de directora con la muy interesante Lluvia en los zapatos, y lleva ocho comedias de éxito, bien que muy diferentes; las personales son bastante superiores a las que ha rodado de encargo. Este proyecto es de los buenos, a caballo entre el drama, la comedia y el road movie, es decir, cuenta una historia verosímil en la que se dan cita la enfermedad, el encuentro del padre y la hija -muy distanciados-, el descubrimiento de la nieta -y del abuelo- con quien puede compartir mucho a pesar de pertenecer a mundos muy diferentes; y de esos encuentros se aprende y se mejora. El road movie se convierte en viaje iniciático, aunque el trayecto no sea más que Valencia-Pamplona.

Conviene destacar que nunca frivoliza con la enfermedad -enfermedades, hay más de una- ni con la importancia de la familia, aunque haya problemas en casa; y subraya la importancia de decir la verdad y de las segundas oportunidades.

María Mínguez firma el guion de su primer largometraje con bastante solidez, toca muchas teclas y las resuelve bastante bien; tiene gracia, conoce bien los recursos del género más complicado de todos. Ripoll lleva la historia con mano firme a buen puerto, no solo hace un buen retrato de sus personajes; consigue que a pesar de una mala impresión inicial, casi todos se conviertan en personas entrañables para el público. Conviene decir que hay tres interpretaciones de lujo: Oscar Martínez encarna a Emilio sin problema, pero al combinarse con Inma Cuesta, en el papel de Julia, surge la magia y la película gana muchos enteros. También aporta mucho Mafalda Carbonell, niña actriz, que padece de verdad la enfermedad que vemos en pantalla y brinda un magnífico ejemplo de superación. Pariente pobre de esta historia es Nacho López, porque su papel es mínimo y nada grato.

Con todas sus cualidades, también hay que reconocer que la historia pierde fuelle a medio metraje, afortunadamente se recupera pronto y rueda un tramo final brillante y consigue ponerle un pequeño broche de oro.

Ficha Técnica

  • Dirección: María Ripoll
  • Guion: María Mínguez
  • Fotografía: Núria Roldos
  • Montaje: Nacho Ruiz Capillas
  • Música: Arnau Bataller
  • Intérpretes: Óscar Martínez, Inma Cuesta, Mafalda Carbonell, Nacho López, Aina Clotetu
  • Duración: 99 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: Filmax
  • España, 2019
  • Estreno: 6.9.2019
Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.