X-Men: Primera generación


X-Men: Primera generación: Aún queda esperanza

X-Men: Primera generación | Sin ser una película excepcional, X-Men: Primera generación cuenta con una serie de elementos que la convierten en una película entretenida, dinámica y ágil.

La sobredosis de superhéroes a la que nos tiene sometidos el cine de Hollywood parece no tener fin. Si en los primeros tiempos presentaron propuestas sugerentes como Spiderman 2 o brillantes como X-Men 2 o Batman Begins, desde hace un tiempo empezamos a sentirnos castigados con una retahíla de narraciones ramplonas y naifs que nos impelen a borrar de nuestra memoria bodrios como Lobezno o la recientísima Thor.

Cuando ya todo parecía perdido e ir al estreno de un film de superhéroes equivalía a una sesión de tortura, el director Matthew Vaughn (Stardust, Layer cake: crimen organizado) presenta su X-Men: Primera generación, arropado por Bryan Singer, responsable de las dos primeras y mejores entregadas de la saga de mutantes. En esta ocasión, se deja de lado la continuidad temporal para retornar al pasado -concretamente al período histórico relativo a la Crisis de los misiles-, con el objetivo de narrar el encuentro entre Charles Xavier (el Profesor X) y Erik Lehnsherr  (Magneto). Así la cinta trata de reconstruir el pasado de los creadores de los X-Men, a la par que se incorporan personajes clásicos como Bestia o Emma Frost, arrojados al olvido en las anteriores propuestas.

Sin ser una película excepcional, X-Men: Primera generación cuenta con una serie de elementos que la convierten en una película entretenida, dinámica y ágil; algo que veníamos echan de menos en los films de acción de los últimos tiempos. Vaughn muestra su buen criterio a la hora de planificar las secuencias más trepidantes y de imprimirles un ritmo adecuado -con la ayuda de los montadores Eddie Hamilton (Kick-Ass: Listo para machacar) y Lee Smith (Batman Begins, Origen); a lo que se suma la presencia vibrante de la banda sonora de Henry Jackman.

Pero, sin duda, el mayor acierto de la cinta recae en la elección de su reparto protagonista, con los destacados y solventes James McAvoy (Expiación, más allá de la pasión) y Michael Fassbender (Malditos bastardos), acompañados por la actriz January Jones de la serie Mad Men o la joven Jennifer Lawrence, nominada a los Oscar por su interpretación en Winter’s bone.

Mención aparte merece el veterano Kevin Bacon, que encorsetado en un personaje plano, en un malo malísimo tan poco interesante como risible, poco puede hacer con las cartas que le dejan jugar. El guión encuentra aquí su mayor debilidad: el antagonista carece de sentido y de profundidad, y resta dramatismo en la confrontación con otros personajes que, como Magneto, si están dotados de una interesante complejidad. El juego entre el bien y el mal, entre lo correcto y lo reprochable se centrará en la relación establecida entre Magneto y el Profesor X, aunque en última instancia algunos giros narrativos sean demasiado bruscos a pesar de estar construidos sobre una base sólida.


X-Men: Primera generación

Matthew Vaughn  Ashley Miller, Zack Stentz, Jane Goldman, M. Vaughn  John Mathieson  Eddie Hamilton, Lee Smith  Henry Jackman  James McAvoy, Michael Fassbender, Kevin Bacon, Rose Byrne, Jennifer Lawrence, January Jones, Álex González, Oliver Platt  Fox  134 minutos  Mayores de 16 años (violencia incidental, erotismo incidental)