La fortuna: Tesoros, intrigas y romance

En 1804 la marina inglesa atacó un pequeño convoy español que venía de América. Estábamos en paz. Se trataba de un acto de piratería institucional. Los británicos hundieron la fragata Nuestra Señora de las Mercedes y con ella a doscientos setenta y cinco pasajeros civiles. Este hecho fue uno de los motivos por los que España se puso del lado de Napoleón contra los ingleses. Siglos después tuvimos ocasión de seguir por televisión las peripecias de la Odyssey hurgando cerca de las costas del sur. A nadie le importó hasta que los aventureros norteamericanos de la Odyssey anunciaron que se habían llevado medio millón de monedas de un barco no identificado. Hubo un interesante juicio que, por una vez, terminó bien para los españoles. Esta historia fue novelada en un cómic llamado El tesoro del Cisne Negro, de Paco Roca, y es la base del guion de La fortuna, miniserie de Alejandro Amenábar en seis capítulos.

La historia comienza con un homenaje a Titanic. El «pirata» o cazatesoros Frank Wild, un excelente Stanley Tucci, encuentra un barco cargado con un fabuloso tesoro. ¿Tiene derecho a llevárselo? ¿Quién puede reclamar y en base a qué argumentos?… La historia, hechura del cómic, tiene un sabor tintinesco y un intento de volver al cine de aventuras. También tiene mucho de Amenábar, para bien y para mal. Sobre todo, para bien.

La fortuna es una serie muy entretenida; la historia original es apasionante, combina la aventura, la reconstrucción de época, intrigas mafiosas, intrigas judiciales, romance… y está llena de giros; la puesta en escena ha sido realizada con tiempo, dinero y profesionalidad. El reparto es notable, compuesto de estrellas nacionales e internacionales.

La fortuna sigue las peripecias de Alex, joven brillante, recién salido de la escuela diplomática, en su primer día de trabajo en el Ministerio de Cultura, a quien le toca la papeleta de conseguir la información que avale los derechos de España ante los tribunales. Tendrá la ayuda de Lucía, una funcionaria que se desespera ante lo poco que le importa a nadie el patrimonio. Amenábar, como hiciera en Mientras dure la guerra, tiende un puente entre dos Españas, haciendo de Lucía una mujer experta, progre, independiente e irritante; mientras que Alex es un joven cándido, convencional y correcto. A pesar de ser opuestos en casi todo pueden trabajar juntos por su país, conseguir resultados juntos, apreciarse y hasta quererse. La pareja formada por Álvaro Mel y Ana Polvorosa es extraña, pero funciona; y eso que los personajes son siempre extremos. Amenábar también rompe una lanza por los funcionarios, gente ignorada, que hace el trabajo para que los políticos se pongan medallas, y lanza una celtibérica e irónica mirada sobre un ministerio y sobre el aprecio nacional hacia la cultura, la historia y el patrimonio, que no se cuida porque cuesta dinero.

Cada capítulo es sólido, bien que los temas que se tratan sean de diferente interés y calado: la investigación, el juicio, el romance, las historias personales o la recreación del combate donde se perdió La fortuna interesan de modo muy desigual. Calzado a presión están los discursos ideológicos y de identidad sexual, del todo innecesarios por redundantes. Brillantes son la batalla naval y el juicio. Regular el romance.

Ficha Técnica

  • País: España, 2021
  • Fotografía: Alex Catalán
  • Música: Roque Baños
  • Duración: 1 temporada (6 capítulos de 45 minutos)
  • Emisión en España: Movistar+
  • Público adecuado: +12 años (X-D)
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.