Leonardo: Una serie para turistas americanos

No termino de entender que la productora italiana Lux Vide, después de las tres temporadas de Los Medici, siga confiando en Frank Spotnitz y Steve Thomson para crear una serie sobre Leonardo da Vinci. Y no termino de entenderlo después de ver los ocho capítulos que componen esta primera temporada (la llamo así porque según parece habrá segunda).

Me quedo con la sensación de que los creadores trabajan a la americana y ese tratamiento para turistas le hace mucho daño a la cultura europea. Frank Spotnitz es el dueño de la compañía Big Light que produce la serie, y tanto él como su colega tienen experiencia en producciones como The Man In the High Castle, Sherlock y Crossing Lines.

La vida y la obra de Leonardo, un exponente de la cultura, el arte y la ciencia renacentistas, se conocen suficientemente bien para no tener que recurrir a mecanismos dramáticos tan toscos como los que maneja la serie (ese Highmore investigando un crimen a golpe de flashback). Y no es que me parezca mal la invención del personaje de Caterina de Cremona, bien interpretado por la actriz italiana Matilda de Angelis. Lo que ocurre es que esa decisión estructural condiciona el tono general y los tiempos de los conflictos personales y profesionales de Leonardo Da Vinci (1452-1519), al que no me creo casi nunca.

La puesta en escena es inteligente, el vestuario no es malo y la fotografía funciona. Pero la escritura de diálogo es sencillamente populachera en bastantes tramos.

Para ser ecuánime, he de reconocer que hay bastantes decisiones que me gustan, especialmente las que se refieren a la ejecución de obras de arte bien conocidas, las escenografías que realiza para los nobles y obras de ingeniería llevadas a cabo por el inquieto artista italiano en Ímola. A la vez, la decisión de trabajar en inglés con muchos actores italianos me parece adecuada e inteligente (Lux, la productora de los Bernabei, lo viene haciendo desde hace años).

El personaje del propio Leonardo está mal construido. Sorprende que las dos productoras ejecutivas italianas, Luisa Cotta Ramosino y Sara Melodia, no se hayan rebelado contra eso. El actor dublinés Aidan Turner (Poldark, El Hobbit y pronto le veremos en la nueva película de Malick en el papel del apóstol Andrés) no lee bien el carácter del personaje y lo configura con una simpleza exasperante.

Afortunadamente, el lastimoso esquema machacón de Los Medici (disputa entre nobles cínicos + secuencias de camastro + aparición de algún artista célebre por lo general turbio y degenerado) se ha mejorado, pero no suficientemente. Hace falta ser corto de luces y pobre en recursos para no darse cuenta de que para mostrar la disipación de costumbres entre buena parte de la nobleza, el clero y algunos artistas no es necesario hacer un mapa.

Lo que queda es un producto apañado que verán sin entusiasmo los que conozcan a Leonardo. Los que no le conozcan o le conozcan solo por las noticias de la prensa tendrán una visión superficial de la vida y la obra de este artista, contadas con habilidad pero nunca con sabiduría. La participación de Sony, RAI, TVE y France TV habla del interés que despiertan series como Leonardo, que proponen algo distinto e inicialmente muy atractivo.

Ficha Técnica

  • País: Italia, 2021
  • Dirección: Daniel Percival, Alexis Cahill
  • Fotografía: Steve Lawes, Alessandro Pesci
  • Música: John Paesano
  • Duración: 1 temporada (8 capítulos de 55 minutos)
  • Emisión en España: Amazon Prime Video, TVE
  • Público adecuado: +18 años (X)
Suscríbete al newsletter semanal de FilaSiete