Los Kennedy: Más que polémica, superficial

Crítica de la serie Los Kennedy, de Stephen Kronish y Joel Surnow | Se cumplen 50 años del asesinato del presidente Kennedy. Pocas familias han resultado tan interesan­tes para los espectadores.

John Fitzgerald Kennedy es sin duda uno de los mitos del siglo XX. Uno de esos que la muerte por sorpresa les sienta tan bien (Dean, Marilyn, no digamos el Che). No deja de ser curioso que John F. Kennedy sea el tercer líder más valorado según una re­ciente encuesta de la revista Time, por de­trás de la Madre Teresa de Calcuta y Nel­son Mandela.

Pocas familias han resultado tan interesan­tes para los espectadores como los Ke­nne­dy. Idealismo, asesinatos, conflictos con­yuga­les, la amenaza de la Tercera Gue­rra Mun­dial… Esto hace que las series y las pe­lí­culas so­bre esta familia norteamericana mar­cada por la tragedia hayan sido muy nu­me­rosas. Qui­zá esta miniserie sea la más ex­haus­tiva, ya que utiliza constantes flashbacks que reco­rren la vida de Jack y Ro­bert Kennedy desde los años 20 hasta el ase­sinato de Bobby en el Hotel Ambassador en 1968.

La serie cuenta con un buen presupuesto que ha permitido una cuidada recreación his­tórica. Tambien la fotografía y el vestua­rio contribuyen a un retrato muy atractivo pa­ra el gran público. Sin embargo, al pro­duc­to final le falta alma, veracidad y ma­tices. Se echa de menos un buen guión que se­pa transmitir la complejidad vital de una fa­milia que aquí resulta demasiado sim­ple y evi­dente, muy poco verosímil en sus forzados diálogos.

Los responsables del libreto son Stephen Kor­nish y Joel Surnow, que llevan más de 20 años haciendo guiones para televisión co­mo 24, MacGyver y Falcon Crest… y parece evidente que esta miniserie les viene muy gran­de. Se necesitaría un guionista co­mo Aaron Sorkin (Algunos hombres buenos, El ala oeste de la Casa Blanca) o como Pe­ter Mor­gan (The Queen, Frost contra Ni­xon), capa­ces de adentrarse en un bosque mu­cho más frondoso que el jardín de 5 metros cuadra­dos que termina siendo Los Kennedy.

Tampoco el casting está a la altura a pesar de tener un gran actor como Tom Wil­kin­son. Greg Kinnear resulta anodino co­mo JFK: un presidente insípido y sin carisma. Otras cosas son muy controvertidas, lo que parece claro es que carisma tenía. Pe­ro bueno, después de haber hecho de padre de Hannah Montana en La última canción es lógico que tarde en recuperarse de seme­jan­te impacto emocional. Katie Holmes es­tá simplemente correcta como Jacky y Barry Pepper, a pesar de haber ganado un Emmy por su interpretación de Bobby Kennedy, es un personaje que teniendo un pe­so muy importante en la narración es inex­presivo y anodino.

El problema fundamental es que todo lo que cuenta esta miniserie ya nos lo han con­tado, bastante mejor, varias películas. El episodio de Bahía Cochinos y el célebre ór­dago de John F. Kennedy a Jrushchov que podía haber acabado con el inicio de una guerra nuclear, está mucho mejor conta­do en Trece días, de Roger Donaldson (2000). El impacto de los asesinatos de John y su hermano Robert fue retratado con mucha más brillantez por Oliver Stone (JFK) y Emilio Estévez (Bobby).

La música de John Williams para JFK era pa­triótica, épica y muy emocional, mientras que la de Sean Callery (24, Homeland) sue­na previsible y rutinaria. Por otro lado, el retrato de Marilyn Monroe resulta especial­mente pobre después de ver el trabajo de Michelle Williams en Mi semana con Ma­rilyn.

Y entonces… ¿cómo es posible que una mi­niserie tan intrascendente sea censurada por la propia productora (History Channel) que finalmente vendió los derechos de emisión a Reelz Channel? Difícil respuesta. Es ver­dad que el retrato familiar no es precisa­mente hagiográfico, pero dudo que a alguien le sorprenda que le hablen de los líos de JFK con otras mujeres, los escarceos de la familia con la mafia, etc.

A estas alturas, ya hemos oído todas esas teo­rías (que aquí son torpemente esbozadas, todo hay que decirlo), y, sin embargo, JFK sigue siendo un presidente idealizado den­tro y fuera de Estados Unidos. Otra cosa es que muchos historiadores afirmen que, a ni­vel político, fue un presidente bastante me­diocre. Pero lo que está claro es que sabía manejar suficientemente los medios de co­municación como para que sus abun­dantes agujeros negros no saliesen a la luz públi­ca. La presión para que no se emi­tiese el tra­bajo, tan blandito e inofen­si­vo, sólo tiene sentido si con esa censu­ra al­guien preten­de vender disfrazada es­ta fallida miniserie.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (The Kennedys), 2011
  • Dirección: Jon Cassar
  • Duración: 8 capítulos de 60 minutos
  • Producción: History Channel, Reelz Channel
  • Emisión en España: Cosmopolitan TV (29.1.2012). Pendiente de estreno en Cuatro
  • Emisión en EE.UU.: Reelz Channel
  • Calificación: Mayores de 16 años (temática)
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