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Monsieur Spade

Adaptación del personaje de Dashiell Hammet que se sitúa en Francia en 1963, con seis capítulos complejos y llenos de interés que desvelan un misterio

Monsieur Spade (2024)

Monsieur Spade: Sam en plena Guerra Fría

Monsieur Spade, fiel a su título, es una interesante reinvención de una de las figuras más emblemáticas del cine y la literatura negros. Los guionistas Scott Frank (Gambito de dama) y Tom Fontana (Oz) han conseguido adaptar la criatura de Dashiell Hammet al mundo moderno, en realidad a 1963, sin perder ninguna de sus características. Tal es el logro de esta serie, reencontrar al personaje, con el estilo de su creador, sin hacer una nueva copia de El halcón maltés, sino una historia completamente original.

Nada más comenzar el primer episodio los guionistas desafían al lector: ¿se imaginan a Sam Spade mayor, retirado en Francia? Y vemos cómo ocurrió. En 1955 Sam Spade llegó a Bozouls, un pueblito francés, para dejar a una niña llamada Teresa, que le confiaron en Estambul, con su abuela. Pero ésta se niega a aceptarla como nieta y el detective la lleva a un internado vecino que dirigen unas monjas. En Bozouls Sam conocerá a Gabrielle, una viuda acomodada que se convertirá en su mujer. Gabrielle, a quien sólo vemos en algún breve flash back, morirá de cáncer y Sam ya no abandonará Bozouls. La acción salta a 1963, Teresa es una adolescente enfadada que intenta llamar la atención de Sam, su custodio a la fuerza. En el internado se produce el brutal asesinato de seis monjas -la totalidad del convento-, alguien buscaba a un niño que tenían en acogida, y la policía está alertada de la presencia de Philippe Saint-André, traidor en Argelia y padre de Teresa.

Sam pasa el tiempo sin hacer nada, fuma -al comienzo de la historia el médico le indica que tiene enfisema y debería dejarlo-, nada desnudo en la piscina de su finca y se pasea por sus viñedos, que no cuida. Aunque su francés es malísimo, es un personaje en Bozouls. Sam es protagonista absoluto, la acción le persigue muy a su pesar y, aunque  su mejor momento ha pasado, se le ve capaz de enfrentarse a cualquier situación.


La época elegida es interesante; el pueblo todavía lleva las cicatrices de la II Guerra Mundial, estamos en pleno conflicto argelino y la OAS tiene fuerza y atractivo. Además la Guerra Fría ya ha comenzado. La trama es compleja, tal vez demasiado. Sólo Sam Spade, en quien confluyen todos los hilos, permite seguir los meandros del guion. Eso constituye un desafío al espectador que no carece de encanto. El ritmo es variado: cada capítulo aporta nuevos personajes con sus historias que, de alguna manera, tiene que ver con la trama principal. La historia que nos interesa desde el principio es la de Sam y Teresa. Después viene el asesinato de las monjas, relacionado con la misteriosa aparición y desaparición de un niño. Además está el regreso de Philippe Saint-André, que puede interesarse por Teresa o tal vez también busca al niño, y un larguísimo etcétera ya que hay numerosos secundarios de interés: Jean Pierre Devereaux es un atormentado antiguo combatiente en Argelia que tiene celos de Sam; Marguerite es cantante de jazz y propietaria del café más interesante de Bozouls; Patrice, policía local, aprecia a Sam aunque no le gusta que el americano meta sus narices en un asunto francés.

Son seis capítulos complejos y llenos de interés que desvelan un misterio de modo bastante alambicado. Cabe reprochar a esta serie que, a fuerza de implicar -literalmente- a todo el mundo, los guionistas incluyan al Vaticano metiendo baza en la Guerra Fría, de una manera torpe y pro norteamericana. Suena a falso y no insisten demasiado, no habrían podido. Sirve para lanzar algún cínico comentario. El resto, es realmente bueno; el complejo desenlace puede resulta insatisfactorio a una parte del público.

Ni que decir tiene que el reparto es responsable de la calidad de esta producción: Monsieur Spade es Clive Owen, actor británico que parecía que iba a ser el nuevo James Bond, pero cuya estrella quedó oscurecida y en los últimos años se ha dedicado a las miniseries. Owen, con su mirada de hielo, sus frases sabias y su mal francés lleva la serie a cuestas de principio a fin. Le dan réplica un elenco genial, que comienza Chiara Mastroianni (Gabrielle), continúa Cara Bossom (Teresa) y siguen otros muchos entre los que se pueden nombrar Denis Ménochet (Patrice), Louise Bourgoin (Marguerite) y Clotilde Mollet (Helena, el ama de llaves). La localización francesa es un logro.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU., 2024
  • Dirección: Scott Frank
  • Fotografía: David Ungaro
  • Duración: 1 temporada (6 capítulos de 50 minutos)
  • Emisión en España: AMC+
  • Público adecuado: +16 años (VX-)
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.
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