18º Festival de Cine de Málaga (Día 2)

La deuda (2015)
La deuda (2015)

18º Festival de Cine de Málaga (Día 2)

Dos buenas películas de la Sección Oficial suben el nivel del 18 Festival de Cine de Málaga.

Los héroes del mal se comen hasta las flores

Producida por Alex de la Iglesia, Los héroes del mal es la opera prima de Zoe Berriatúa. La película comienza con una música de jungla y un plano secuencia que recoge a la perfección la entrada de adolescentes en una clase de instituto. Hay tres de ellos que conectan en su inadaptación a la clase, la vida, el mundo… No es la primera ni la última película sobre hacia dónde va la juventud actual, pero esta vez hay que reconocer que la propuesta tiene fuerza y estilo personal. Siendo una historia brutal logra que los tres protagonistas tengan matices y vida a pesar de tener reacciones más propias de un simio que de un ser racional.

Los héroes del mal habla de jóvenes con carencias afectivas, y tal vez ese sea ese el problema de la película: que apenas hay mayores y padres que influyan en sus vidas (algo que resulta muy desconcertante). Lo que más me gusta es que el diagnóstico es tan incómodo como certero. La violencia es la consecuencia lógica de adolescentes salvajes sin control ni familia y con demasiado tiempo libre. Es verdad que la película da pocas respuestas al problema, pero al menos alerta de algo que ya está sucediendo en muchos colegios.

La deuda: la ilegal legalidad

Barney Elliot es un joven director londinense que habla bien español y ha logrado reunir un reparto internacional para rodar un thriller socio-político. La historia que cuenta es la de un hombre de negocios neoyorkino (muy bien interpretado por el norteamericano Stephen Dorff) que un día se involucra en un complicada operación relacionada con la deuda económica de Perú. La deuda tiene un ritmo de cine de acción reflexivo muy medido, que recuerda al de películas como Michael Clayton de Tony Gilroy o El dilema del ahora irreconocible Michael Mann. La trama se complica por momentos pero logra hacerse entender y dar pie al debate sobre la legalidad deshonesta de muchos negocios inhumanos de las grandes potencias con países en constante crisis.

Con una historia así en los tiempos que corren hubiese sido fácil hacer una rueda de prensa subidos a la trinchera disparando a todo lo que se mueva. Pero el director, Carlos Bardem y Alberto Amman han hablado de la trascendencia de la película que apela al negociante de a pie sin necesidad de sacar pancartas políticas. Una lección interesante de una opera prima muy inteligente rodada con madurez en localizaciones magníficas.

Crónica del primer día 18 Festival de Cine de Málaga: Hablar

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