Con Bong Joon Ho en la Seminci

Para Ho la misión del director es la de encontrar una voz propia, un estilo

Con Bong Joon Ho en la Seminci
Con Bong Joon Ho en la Seminci

Con Bong Joon Ho en la Seminci

Continúa el buen nivel de la Sección Oficial y las secciones paralelas. Y entre tanto delicatessen, un auténtico festín: la clase magistral del maestro coreano Bong Joon Ho, quizás el director más en forma de la última década.

Miss Julie (Liv Ullman, 2014) Es difícil pensar el cine europeo sin Liv Ullmann. Sus películas, las notables Infiel y Confesiones Verdaderas permitieron avistar que había vida más allá de su entente con Bergman. La Ullmann tiene vida propia y esta adaptación del clásico de Strindberg con un elenco potente –Jessica Chastain, Colin Farell– no defrauda. En vez de vaciar la obra, la directora la concentra y el espectador sale ganando.

Galore (Rhys Graham, 2013), Kreuzweg (Bruggeman, 2014) y Grietas en el hormigón (Umut Dag, 2014) son cintas que superan las nacionalidades –australiana, alemana y austriaca respectivamente- para tratar un tema común: las dificultades de los adolescentes de hoy para encontrar un lugar en un mundo plagado de falsos profetas y paraísos artificiales. Son filmes imperfectos pero necesarios que invitan a la reflexión y denuncian situaciones de intolerancia. Formalmente la más interesante es la cinta alemana, un alegato contra el fanatismo -desgraciadamente cae en el líbelo y pierde parte de su fuerza-  que desarrolla catorce planos secuencia de una sencillez demoledoras con un rigor hanekiano.

Gui Lai (Zhang Yimou, 2014) supone el regreso de un viejo conocido de Valladolid y uno de los nombres indiscutibles del cine mundial. Yimou ha sido siempre un director polivalente que ha rodado obras maestras de cada género. Más allá del revisionismo histórico que le encumbró y de los wuxias que frecuentó a partir de Hero (2002) en el director chino siempre ha podido la pasión por el melodrama. Vivir (1995) fue su mejor melo, en otros pecó de sentimentalista. La cinta que nos ocupa sin llegar a la altura de la añorada sin embargo cuenta con una virtud insuperable, supone el regreso de Gong Li, quien fuera su mujer y musa, una actriz que literalmente enciende la pantalla con su composición.

La película está muy bien narrada y el tema es importante,  Zhang es un creador que nunca ha rehuido la confrontación –en ocasiones sus películas han sido secuestradas por el régimen de Pekín- aunque en los últimos tiempos parecía algo domesticado. Esperemos lo mejor. El Coming Home del título inglés podría ser premonitorio, con la vuelta a casa de Gong Li quizás recuperemos al mejor Yimou.

Bong Joon Ho con Fernando Hdez Barral (Foto Ignacio Galindo)

 

Finalmente llegó el plato fuerte del Festival. Para cualquier cinéfilo terrestre hablar de Bong Joon Ho es hablar del mejor cine de los últimos diez años. Con su participación el jurado el festival se ha apuntado un tanto. La obra mayor de Ho, Memories of a murder (2002) es la película seminal que ha configurado el thriller contemporáneo. Sin Memories… no habría Zodiac ni Isla Mínima tampoco The Killing o True  Detective.

Había expectación máxima por tanto alrededor de la clase magistral del maestro. Y el público no decepcionó abarrotando el Aula Magna de la Facultad de Derecho.

Para aquellos que lanzan visiones apocalípticas sobre el séptimo arte, Valladolid conjuró una refutación perfecta. Ho apenas parlamentó veinte minutos. Lo demás fue gozo, un coloquio ininterrumpido de dos horas con discípulos ávidos de magisterio, de un maestro humilde que no dejó sin tratar ninguno de los anhelos de un joven cineasta.

Para Ho la misión del director es la de encontrar una voz propia, un estilo. Gráficamente puso a la audiencia ante el gran dilema: “Si muero hoy quiero que la gente vea mis películas porque mi visión es única, nadie habrá mirado el mundo como yo. Esa tiene que ser la vocación del cineasta. Directores como Almodóvar o Miyazaki nos señalan el camino” Hubo mucho más y esperamos contarlo todo en un artículo más extenso sobre el cine coreano, la actual meca del cine.

Sin embargo no pudimos evitar interrogar al maestro por su reciente disputa con el magnate Harvey “Manostijeras” Weinstein. La última película de Ho, Snowpiercer (2014) estuvo a punto de ser mutilada por su productor americano, famoso por dar el “corte final” a películas de Scorsese o Wong Kar Wai que nunca podremos ver en su forma original. Ho les ha vengado a todos ellos y con el apoyo de la industria coreana ha mantenido íntegro el metraje de su película. La decisión no era fácil,  con ello ha  perdido un estreno masivo en USA y la oportunidad de rodar en la industria hollywodiense. Queda su fenomenal película. Tres hurras por Ho.

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