Con mirada crítica: Pánico en la granja y Ernest y Célestine

Alberto Fijo, director de FilaSiete, explica en este comentario de 6 minutos las afinidades de dos películas de animación belga que resultan encantadoras por la calidad de los guiones y una animación muy adecuada a cada uno de los relatos: Pánico en la granja (Stéphane Aubier y Vincent Patar, 2009) y Ernest y Célestine (Benjamin Renner, Stéphane Aubier, Vincent Patar, 2012).

En Pánico en la granja, Aubier y Patar logran una comedia de animación muy ágil, que hará reír a mayores y pequeños con su enloquecido tono Avery, en versión belga. Por su parte, Ernest y Célestine no son un oso y un ratón (una ratona) como los demás. Él quiere ser actor y ella no quiere ser dentista. Él es entrañable, glotón y elemental. Ella es revoltosa, atrevida y complicada. Sin embargo, sus caracteres complementarios permitirán una amistad imprevisible.

Como destacaba el propio Alberto Fijo en su crítica de Pánico en la granja, «Aubier y Patar logran una comedia de animación muy ágil, que hará reír a mayores y pequeños con su enloquecido tono Avery, en versión belga. Y conviene no perder de vista que más allá de la técnica, el guión es muy importante. Y en esta película hay un guión verdaderamente estupendo: basta considerar la vigorosa presentación de los personajes y su relación hasta el primer punto de giro».

Por su parte, Claudio Sánchez resaltaba en la crítica de Ernest y Célestine que «esta película se acerca a las grandes películas de animación francesas de los últimos años dirigidas por Sylvain Chomet: Bienvenidos a Belleville y El Ilusionista (una obra maestra nominada al Óscar en 2010 junto con otras películas enormes: Toy Story 3 y Cómo entrenar a tu dragón)«.

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