Crónica del SEFF’17: Barbara, Un sol interior y Mi prima Rachel

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SEFF'17
Un sol interior, de Claire Denis

Tres mujeres protagonizan las nuevas películas de Mathieu Amalric, Claire Denis y Roger Michell que se han presentado en SEFF’17.

Crónica de Cristina Abad

Tres actrices componen el mapa del feminismo en el Festival de Sevilla tanto por los personajes que interpretan como por su propia personalidad. Independencia, carácter, sensualidad, dominio… y también una gran dosis de insatisfacción, fragilidad y tormento.

Jeanne Balibar, en su papel de Barbara, la célebre cantante francesa de los años 60 que da nombre al biopic de Mathieu Amalric; Juliette Binoche por Isabelle, pintora en busca infructuosa del amor verdadero, visto desde los ojos de otra mujer, Claire Denis, directora de Un sol interior; y Rachel Weisz, como protagonista de Mi prima Rachel, adaptación de la novela de Daphne Du Maurier llevada al cine por Roger Michell. Tres actrices para quienes la madurez no es sinónimo de pérdida sino de ganancia y de rotundidad.

Barbara tiene todas las papeletas para llevarse el premio a la Mejor Actriz. Balibar, que es cantante además de intérprete, se transmuta literalmente en su personaje. Vive, siente, canta e incluso se parece asombrosamente a la cantante.

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Barbara, de Mathieu Amalric

Amalric firma con Philippe Di Folco un guion sorprendente en el que se confunden hasta cuatro planos narrativos y se obliga al espectador a romper con sus propias percepciones: el biopic de Barbara, el más evidente del filme; el rodaje que Amalric hace de una película biográfica de Barbara interpretada por Jeanne Balibar, como trama argumental; el relato de la fascinación de Amalric por la cantante Barbara, en la escena en que el propio director sucumbe a la tentación narcisista de grabarse pidiéndole un autógrafo; y el homenaje que el cineasta hace a la propia Balibar, en una confusión de planos en que ya no se distingue quién es la intérprete y quién la interpretada. Se da la circunstancia de que la actriz y cantante fue esposa de Amalric y tiene con él dos hijos.

Un sol interior es un drama con toques de humor, adaptación de la novela de Roland Barthès Fragmentos de un discurso amoroso, que pide trascender su aparente frivolidad. Isabelle, el personaje que interpreta magistralmente Juliette Binoche, madre soltera, artista divorciada con un hijo, busca el amor verdadero, pero busca mal y solo va encontrando decepciones. Claire Denis dispara en todas las direcciones, contra el machismo y el egoísmo masculino y contra la inseguridad y la dependencia afectiva femenina que en esta película se muestran en todo su esplendor. En el reparto, Xabier Beauvois (director de Les Gardiennes, ya comentada con anterioridad), en el papel de Vincent -detestable amante de Isabelle, Valeria Bruni Tedeschi, desaprovechada en una sola escena-, y Gérard Depardieu, que cierra la película con una secuencia final sorprendente y antológica de créditos sobreimpresos.

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Un sol interior, de Claire Denis

Mi prima Rachel juega también a la confusión con un personaje enigmático, ambiguo y seductor interpretado con muchos matices por otra Rachel, la Weisz. El libro de Du Maurier ya se llevó al cine en 1952 en una película de Henry Koster interpretada por Olivia de Havilland. En esta versión, el tono clásico se pega en exceso al texto de la novela y hay poca originalidad, pero el vestuario es magnífico.

Estos días, hemos visto otras películas que ya iremos comentando como la portuguesa A fábrica de nada, sobre las mentiras de la sociedad de mercado, de planteamiento interesante pero metraje excesivo; Ramiro, del país vecino también, dirigida por Manuel Mozos. La islandesa Winter Brothers -extraña donde las haya- o las italianas Corazón puro y A Ciambra, de Jonas Carpignano, sobre el viaje iniciático de un chaval gitano en la comunidad calabresa que da nombre al filme. En la producción ejecutiva, Martin Scorsese, y en el reparto, los Amato, el clan gitano que da vida a la familia al completo.

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Mi prima Rachel, de Roger Michell

Por último, unas referencias a El sacrificio de un ciervo sagrado, de Yorgos Lanthimos (Canino, Alps, Langosta). Como dije en Twitter a la salida del cine, no sucumbo a la devoción general por este cineasta. La película me pareció insana, hueca y pretenciosa. También me lo pareció Langosta el año pasado. Tiene de tragedia griega la envoltura. Solo salvo la primera mitad, mientras dura la intriga enfatizada por la música. Colin Farrell y Nicole Kidman, en su estilo habitual.