30 años después de los eventos que tienen lugar en la primera película, un nuevo blade runner, el Agente K de la policía de Los Angeles, desentierra un antiguo secreto que puede provocar el caos en lo que queda de la sociedad. El descubrimiento de K le conduce a la misión de encontrar a Rick Deckard, un antiguo blade runner de la policía que ha estado desaparecido durante tres décadas…

El próximo viernes 6 de octubre se estrena Blade Runner 2049, la esperada secuela de una de las películas más icónicas de la historia del cine. Denis Villeneuve (La llegada) dirige esta nueva producción que está protagonizada por los nominados al Oscar Ryan Gosling (La La Land), como K, y Harrison Ford (la saga Star Wars), que retoma el papel de Rick Deckard.  Ambos están acompañados por Ana de Armas (Juego de armas), Sylvia Hoeks (Renegades), Robin Wright (Wonder Woman), Mackenzie Davis (Marte (The Martian)), Carla Juri (Brimstone), Lennie James (The Walking Dead) y Jared Leto (Dallas Buyers Club).

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Esta nueva propuesta se inspira, como es lógico, en el innovador y futurista éxito que supuso Blade Runner a principios de los 80 del siglo pasado. Dirigida por Ridley Scott, y basada en la novela de Philip K. Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, la película transportaba a la audiencia a una distopía como nunca antes habían experimentado. En aquel entonces, nadie podía haber imaginado cómo Blade Runner resonaría en la cultura moderna, siendo pionera en lo que vendría a ser un nuevo género: el ciberpunk neo-noir. Hoy en día, la obra de Scott es considerada una de las mejores y más importantes películas de la historia, con influencias no sólo en el cine, sino también en el mundo de la televisión, la música, el arte, la moda e incluso en cursos universitarios.

Villeneuve, quien se considera uno de los devotos de la película original, recuerda «ver Blade Runner por primera vez y quedarme impactado por la que pienso es una de las más potentes primeras escenas del cine: volando sobre Los Angeles de 2019, y viendo un paisaje de fábricas de petróleo. Ridley Scott creó una imagen tan fuerte de cómo sería el futuro que seducía y daba miedo al mismo tiempo».

Blade Runner 2049
Harrison Ford y Ryan Gosling en plena acción

De hecho, desde entonces es evidente que la película de Scott predijo una serie de preocupaciones sociales que han ido en aumento. Parece más relevante que nunca, con el planeta a punto de llegar al momento en el que Blade Runner estaba ambientada, que se trate el tema del deterioro urbano, el cambio climático, la ingeniería genética, la sobrepoblación, la división social, los estratos económicos y demás.

En este aspecto, Villeneuve enfatiza que, aunque Blade Runner 2049 es una continuación de la original, también puede ser una película independiente. «Aún sin haber visto la primera película, no hay dificultad en entender la historia. Por la forma en la que se presenta y está escrita, la trama te absorbe y te mantiene entretenido sin que necesariamente sepas lo que ocurrió antes. Blade Runner estaba ambientada en 2019, y fue profética en muchos aspectos, aunque ya sabemos que nuestro 2019 va a ser muy diferente. Así que decidimos crear nuestro propio 2049 y así impulsar la película a su futuro más probable. El mundo de Blade Runner 2049 es una extensión de Blade Runner, no una extensión de la realidad».

Rodaje en Hungría

El rodaje de Blade Runner 2049 se llevó a cabo enteramente en Hungría, donde la producción se desarrolló en seis decorados y en el plató exterior de Origo Studios en Budapest, en tres decorados de Korda Studios en Etyek y en numerosas otras localizaciones por todo el país.

En la medida de lo posible, el equipo de producción evitó usar efectos especiales y cromas, esforzándose en capturar la acción con la cámara en decorados reales. «Me encanta trabajar con decorados reales, con objetos reales. Era muy importante para mí construir un mundo tangible que los actores y yo pudiésemos vivir en vez de sólo intentar imaginarlo», explica Villeneuve. «Budapest tiene una estética específica que ha influido en la película. Fuimos capaces de rodar alguna escena en las calles de la ciudad, ya que parte de la arquitectura que encontramos encajaba perfectamente con el espíritu de la película».

Blade Runner 2049
Robin Wright y Sylvia Hoeks en Blade Runner 2049

Para los actores, meterse en un entorno real tuvo el resultado deseado. Como indica Ryan Gosling, «fue increíble tener esos decorados. Como actor, así te puedes centrar en el mundo interior del personaje, ya que el exterior estaba tan bien representado». Al respecto, Harrison Ford cree que «la gente se comporta de una manera más real cuando el entorno afecta a cosas como el sonido de tus pisadas. Como actor creo que eso ayuda mucho».

«Es como tener un mundo fantástico a tu alrededor, pero se mantiene siempre la escala humana», añade Villeneuve. «Blade Runner 2049 es una historia muy íntima contada con una mira muy amplia».

Acontecimientos venideros

Antes de iniciar la fotografía principal de Blade Runner 2049, Villeneuve estuvo varias semanas con su director de fotografía Roger Deakins dibujando el guion gráfico y dándole un aspecto visual a la película. «Roger fue una parte integral del lenguaje cinematográfico de la película desde el principio», dice el director. «Uno de los mayores retos fue el de unir visualmente las dos películas, el tener la impresión de estar caminando hacia un futuro inspirado por el pasado».

«Era una oportunidad demasiado emocionante como para perdérsela», declara Deakins. «Denis y yo no estábamos constreñidos por la original, sino inspirados, nos ofrecía una de las primeras y más estilizadas visiones de un futuro apocalíptico».

«El estilo es importante», recalca Ridley Scott, «y Denis lo ha clavado con respecto a lo que hicimos en la primera película». La mayoría de la población, que no están entre los súper ricos, subsisten a duras penas en ciudades atestadas de edificios que atraviesan eternos cielos grises.

Blade Runner 2049
Blade Runner 2049

Brutal fue también la consigna para el vestuario, diseñado por Renée April, quien explica que «es un entorno duro. Llueve y a veces nieva. Ese fue nuestro punto de partida. Para los materiales, trabajé mucho con piel sintética y plástico, con el que nunca había trabajado. No podía usar cuero ni lana ni ningún material orgánico, ya que no existirían más, así que todo era sintético y creado por el hombre. También usamos tallas grandes por el frío».

De entre las imágenes más memorables de la primera Blade Runner están los gigantescos carteles lumínicos con anuncios en movimiento. Para la secuela, el productor Broderick Johnson admite que «lo llevamos al siguiente nivel, puesto que estamos 30 años después. Hay hologramas en 3D con cierto grado de inteligencia. Así pues, si estás caminando por una calle, por ejemplo, el anuncio puede que interactúe contigo, que es un pensamiento terrorífico».

«Nuestro razonamiento es que el aire de Los Angeles de 2049 es tan denso que se pueden proyectar cosas en 3D en la atmósfera», explica Villeneuve. «Así que los anuncios ya no son únicamente carteles publicitarios, están entre la población. Y eso es algo que, de nuevo, es una prolongación de nuestra propia realidad. Es donde estamos yendo».

Hacia 2049

Blade Runner 2049 empieza con K volando hacia la granja de Sapper Morton en un vehículo que los seguidores de la primera película conocen como un Spinner. «Lo primero que diseñamos fue el Spinner de K», revela el diseñador de producción Dennis Gassner. «La intención era que fuese un tributo al original, pero en contexto con el estilo que Denis quería».

El Spinner de K es un poco más cuadrado y tiene ángulos más agudos que el que tenía Deckard en Blade Runner, aunque también es un modelo viejo. «Intentamos elaborar un interior del vehículo que pareciese tener 10 o 15 años», dice el supervisor de dirección artística Paul Ingis. «Se ha vivido mucho ese espacio y está envejecido. Todo está desgastado y puedes ver manchas, marcas y rayones… Es un decorado en sí mismo”.

Se construyeron dos Spinners para K, uno de los cuales en realidad se podía conducir y tenía puertas que se abrían verticalmente. Estaba equipado con dirección asistida y un motor eléctrico, y podía alcanzar los 80 km/h, aunque no se recomendaba en el rodaje. El otro estaba diseñado para volar colgado de cables o para que fuese instalado encima de una grúa con Gosling en su interior. Las cámaras se montaron detrás del actor para capturar su perspectiva mientras los limpiaparabrisas desalojaban la constante lluvia.

Blade Runner 2049
Mackenzie Davis como Mariette en Blade Runner 2049

El Spinner de K tiene una característica nueva que no existía en la primera película: un objeto inteligente tipo dron que el supervisor de efectos visuales John Nelson llama «el pez piloto. Vive en la parte de atrás del Spinner, y cuando este se para, vuela por encima y planea como un dron. Es como el secuaz digital de K, al que le puede pedir que vigile el coche, pero que también puede fotografiar el área y mandarle la información de vuelta».

Aparte del Spinner de K, hay otros vehículos en la película, como un Spinner limusina de múltiples asientos y otro que pertenece a Deckard, que es una versión actualizada del que condujo en la primera película.

Escala y escalas

Lejos de Hungría, el paisaje urbano y demás vistas que se observan desde arriba fueron creadas en miniatura por un equipo del Weta Workshop en Nueva Zelanda. Aunque Villeneuve puntualiza que «miniatura» no es un término muy apropiado. «Algunas de esas miniaturas, ¡eran gigantescas!», aclara el director.

El director de fotografía de Weta, Alex Funke, comenta que «construimos la Torre Wallace, que en la historia es uno de los edificios más altos de la Tierra, a una escala de 1/600, y aún así medía unos cuatro metros de altura. En cada caso decidimos a qué escala construir cada elemento ya que había muchas cosas a tener en cuenta: ¿Cuánto te vas a acercar al objeto? ¿Qué tipo de textura superficial tiene? ¿Qué tamaño real tendría que tener el elemento? Y, siendo prácticos, ¿Cómo de complicado va a ser sacarlo de la tienda y llevarlo al estudio? La increíble meseta de basura, por ejemplo, fue construida a escala 1/48 para poder manejarla bien. La hubiésemos podido construir a escala 1/24, pero entonces no hubiese entrado en el estudio literalmente».

A medida que se fue completando la película, Villeneuve empezó a prestar más atención a la edición de video en colaboración con el editor Joe Walker. También trabajó con los compositores Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch para crear el elemento creativo final: la banda sonora. «Había una camaradería y conexión increíble entre nosotros ya que a todos nos encanta Blade Runner. Partiendo de ahí, nos enfrentamos con el gran reto de descubrir dónde estaríamos 30 años después, musicalmente hablando», recuerda Wallfisch.

«Vangelis sentó un precedente difícil de seguir», añade Zimmer, en referencia al compositor que creó la evocadora banda sonora de la primera película y cuyo innovador uso de sintetizadores se hizo legendario. «Hice lo que Denis había conseguido lograr, aceptar el ADN de lo que había sido mientras añadía una visión artística completamente fresca».

Blade Runner 2049
Blade Runner 2049

En ese aspecto, una de las primeras decisiones que los compositores tomaron fue la de romper con la orquesta tradicional a favor de una banda sonora basada en sintetizadores. «Hicimos una elección artística para asegurarnos de que la música fuese cohesiva con el mundo sonoro de Blade Runner. Si hubiésemos elegido una orquesta completa hubiese sido una película muy diferente», continúa Zimmer.

Aparte de la música de Zimmer y Wallfisch, los cinéfilos distinguirán ecos de Tears in the Rain, de Vangelis, de la banda sonora de Blade Runner. Las notas familiares crean un puente sonoro entre las dos películas.

«Para mí, Blade Runner 2049 es una carta de amor a Blade Runner«, confiesa Villeneuve, «y sé que todos los artistas que han trabajado en esta película han estado profundamente inspirado por su universo y por la visión de Ridley Scott. Incluso la gente que no conozca ese universo descubrirá que mientras esta es una película de ciencia ficción, por encima de todo, es un cautivador drama sobre la humanidad».