La canción de mi padre, de Jon y Andrew Erwin, estreno 5 de abril

En el 2001, la canción I Can Only Imagine inauguraba el primer álbum de MercyMe para un sello discográfico y rápidamente se convirtió en un éxito sin precedentes, en el segmento pop, country y adulto contemporáneo.

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La canción de mi padre, de Jon y Andrew Erwin, estreno 5 de abril

Dirigida por los hermanos Jon y Andrew Erwin (October baby), La canción de mi padre (I can only imagine) es una película biográfica protagonizada por Dennis Quaid y J. Michael Finley, y basada en la historia que inspiró la canción I Can Only Imagine, escrita por Bart Millard, líder de MercyMe. La canción, con más de dos millones de descargas, se convirtió en el tema góspel más vendido de todos los tiempos.

En el 2001, la canción I Can Only Imagine inauguraba el primer álbum de MercyMe para un sello discográfico y rápidamente se convirtió en un éxito sin precedentes, en el segmento pop, country y adulto contemporáneo. La única canción góspel contemporánea certificada como doble platino, también ganó los Premios Dove a la Canción del Año y al Compositor del Año. Bart Millard había escrito la letra y había compuesto la música con sus compañeros de banda en solo unos minutos. Un inspirado estallido de creatividad que atesoraba dentro una historia de gozosa superación, donde dolor y amor habían acrisolado una vida de intensas experiencias.

Una canción que esconde una historia de superación

Cuando era un niño Bart Millard sufrió abusos físicos y emocionales a manos de su padre, Arthur. Su madre abandonó a la familia y Bart se quedó solo con su padre.

Arthur, el padre de Bart Millard, fue un atleta excepcional en su juventud y destacó en el fútbol universitario. Su sueño era  jugar en las ligas profesionales pero cuando tuvo hijos “abandonó la universidad para mantener a la familia”, explica el director, Andy Erwin. “Sufrió un traumático accidente laboral en un trabajo de construcción, que le provocó una lesión cerebral y le mantuvo en coma durante una semana. Cuando despertó, había perdido su capacidad para controlar su temperamento”.

La irascibilidad de Arthur se manifestó en agresiones hacia su hijo Bart. Durante los años de bachillerato de Bart, sucedieron dos cosas que lo cambiaron todo. En primer lugar, su padre sufrió un cáncer terminal; y posteriormente, con el paso tiempo, su padre descubrió la figura de Jesucristo.

Bart, que tuvo que cuidar de su padre todas las noches desde entonces, explica que su padre “pasó de ser un monstruo a ser mi mejor amigo, el hombre que yo quería ser’”. Y la  relación entre ambos fue completamente redimida.

“Creo que cuando mi padre murió, él mantenía aún algunos remordimientos”, ha comentado Bart Millard. “Siempre que tuvo oportunidad me repitió que lamentaba las cosas malas que había hecho, y que sabía que la gente se olvidaría de él en el momento en que se fuera. Pero afortunadamente, en realidad no importa lo que él pensara entonces, porque Cristo sabía lo que iba a pasar”.

Millard no contó a nadie los malos tratos recibido en su infancia y la redención operada en su padre hasta pasados bastantes años. Su esposa, Shannon, que conoció a Millard en el bachillerato, pudo saber la historia completa una vez casados.

La frase “I Can Only Imagine” (Tan solo me puedo imaginar) se le ocurrió a Millard por primera vez cuando abandonaba la tumba de su padre, mientras se preguntaba qué estaría viendo su padre en el cielo. “Para mí, la idea fue muy terapéutica porque era demasiado abrumador pensar en su ausencia. Y así comencé a imaginar sobre todo lo que él vería, más que lamentar el hecho de que él no estuviera en mi vida”. Esta frase atrapó sus pensamientos, y comenzó a garabatearla en todas partes: en todas las páginas de su diario, en sus blocs de notas… e incluso en un viejo sofá.

Millard escribió I Can Only Imagine años más tarde, justo cuando la banda necesitaba una canción final para completar su primer álbum. Mientras pensaba en cómo estaría su padre en el Cielo y meditaba sobre la gran redención obrada en él, la letra de la canción fluyó con rapidez.

“Estábamos elaborando un disco independiente y necesitábamos una canción más. Y literalmente estaba tratando de encontrar una página en blanco [en mi diario], pero en cada página veía escrita la frase ‘I Can OnlyImagine‘”, explica Bart. “Y me dije: ‘Ahora lo entiendo’. De modo que escribí la canción una noche en el autobús. Aunque tardé unos cinco o diez minutos en escribirla, había estado en mi corazón durante mucho tiempo”.