El gabinete del Dr. Caligari y M, el vampiro de Düsseldorf

El gabinete del Dr. Caligari

Cuando el productor alemán Erich Pommer decide llevar al cine la historia de El gabinete del Dr. Caligari pensó en primer lugar en Fritz Lang. Tras un tiempo trabajando el guion, Lang abandonó el proyecto, para años después presentar su primera película sonora: M, el vampiro de Düsseldorf.

Dos clásicos precursores del cine negro

Dos obras maestras de dos grandes autores del cine alemán –Wiene y Lang-, recientemente presentadas en blu ray por Divisa Red, brindan la posibilidad de hacer una interesante y jugosa comparación basada en la autoridad histórica de ambos filmes.

El gabinete del Dr. Caligari: El misterioso Dr. Caligari es el dueño de una atracción ferial en la que presenta a un sonámbulo llamado Cesare. El enigmático individuo puede predecir el futuro. Las predicciones de Cesare y unos asesinatos desatan sospechas sobre el doctor y su títere.

M, el vampiro de Düsseldorf: En la ciudad alemana de Düsseldorf se ha desatado el pánico ante la aparición de un asesino en serie de niñas. La policía quiere capturarlo con redadas continuadas mientras unos honrados ladrones deciden atraparle para robar sin que la policía les estorbe.

El gabinete del Dr. Caligari
El gabinete del Dr. Caligari (1920), de Robert Wiene

Cuando el productor alemán Erich Pommer decide llevar al cine la historia de El gabinete del Dr. Caligari pensó en primer lugar en Fritz Lang. Tras un tiempo trabajando el guion, Lang abandonó el proyecto y Pommer dejó la dirección en manos del recién llegado al cine Robert Wiene, sin saber que sacaría adelante la obra cumbre del expresionismo alemán. Los decorados cubistas, la actuación exagerada y, sobre todo, el juego expresivo y dramático de luces y sombras, y la utilización de angulaciones de cámara poco habituales, dieron pie a la aparición del cine negro -al tiempo que cerraban un estilo cinematográfico parco en obras-.

Posteriormente, Fritz Lang se puso manos a la obra con su primera película sonora. Eligió como argumento un hecho real que conmocionó a una ciudad alemana. In­fluen­ciado por su anterior cine -cercano al expresionismo puro de El gabinete…– y por la obra de Wiene que nos ocupa, aplicó el subjetivismo y opresión en el planteamiento de los personajes, el uso de luces y sombras muy contrastadas, y las angulaciones extremas, para plantear la historia de un asesino acosado por sus propios demonios y por un pueblo entero. Lang fundaba inconscientemente el cine negro con una obra que huele a genialidad y que rebosa una actualidad formal inusitada.

Entre ambos filmes so­lo transcurrieron once años, y se gestaron mientras Alemania sufría una gran crisis postbélica. Muchos interpretan El gabinete del Dr. Caligari como una alegoría de lo que le sucedió al pueblo teutón: la aparición de un líder autoritario (el doctor) que fuese capaz de pastorear a un pueblo dormido e inseguro (Cesare), que obedecería sus mandatos. Cuando en 1930 Lang estrenó M, parecía que el ascenso de los radicales nazis en su lucha por el poder iba a llegar al punto álgido. Lang plasmó -así lo entendió la censura nazi- la personalidad de los seguidores de Hitler, lo que causó su prohibición en 1934.

M, el vampiro de Düsseldorf
M, el vampiro de Düsseldorf (1931), de Fritz Lang

En esta nueva edición de Divisa en blu ray se incluye la versión original alemana de M en la restauración en alta definición de 2011, que restituye la concepción original de Fritz Lang sobre el sonido del filme y que incluía alguna escena prácticamente muda. Además, en el segundo disco, se presenta la versión inglesa de M, descubierta recientemente por el British Film Institute. En esta versión, ajena a Lang, se utilizaron fragmentos del original, se volvieron a rodar escenas con los mismos actores hablando en inglés, otras se filmaron con diferentes intérpretes y se le otorgó al final de la película un tono más optimista.

Por su parte, la edición de El gabinete del Dr. Caligari incluye la nueva versión restaurada en 4K, a partir del negativo original, presentada en la Berlinale 2014.