Christopher Nolan durante el rodaje de Tenet
Christopher Nolan durante el rodaje de Tenet

| PERFIL | Christopher Nolan, británico afincado en Estados Unidos, nació en 1970. Uno de los más importantes directores occidentales del momento. Creador, innovador y al mismo tiempo comercial. Construye tramas complejas y rueda planos nítidos de gran belleza.

Su carrera empezó hace veintidós años. Su primer largo, Following, rodado en blanco y negro y con un presupuesto ridículo, llamó la atención por su complejo guion. Following tenía las esencias de todo lo que vendría después: una historia complicada que el espectador debe componer en su cabeza a medida que el director-guionista le proporciona fragmentos de información, no siempre verídica, y en la que todo cobra sentido en el último segundo. Y además en la historia lo más importante es el protagonista.

Memento, rodada con más medios, es un desarrollo de esa misma idea: un amnésico busca a un asesino y, consciente de sus limitaciones, pone pistas y conclusiones donde él mismo las encontrará después de haberlas olvidado. La historia se construye paso a paso en dos direcciones; la del protagonista y la del espectador. Solamente en el instante final todo cobra sentido. Memento se convirtió rápidamente en una película de culto y abrió a Nolan las puertas de Hollywood.

Insomnio es la película de Nolan menos personal, tiene un reparto excelente pero un guion ajeno -y Nolan siempre ha escrito sus propios guiones, con su hermano- y ello se nota.

Batman Begins (2005)
Batman Begins (2005)

En los años siguientes desarrolla la trilogía de Batman. Fue suya la idea de comenzar de nuevo. Batman Begins convirtió el cine de superhéroes en cine profundo y de calidad, además de un producto de consumo y diversión.

Tras el primer capítulo de esa trilogía vino una película más personal, El truco final, sobre un duelo de magos.

Volviendo a Batman, El caballero oscuro rompió moldes. Heath Ledger eclipsó al Joker de Jack Nicholson y la película fue candidata a ocho estatuillas en la ceremonia de los Oscar de Hollywood.

Origen (2010), de Christopher Nolan
Origen (2010), de Christopher Nolan

Origen, una historia que transcurre en el mundo de los sueños, es complejísima y podría haber alejado al gran público que, sin embargo respondió a la belleza de las imágenes y al atractivo de sus protagonistas.

Nolan completa después la trilogía de Batman con El caballero oscuro: la leyenda renace, un auténtico broche de oro.

Realiza después Interestellar, obra personalísima, compleja y al mismo tiempo de una admirable linealidad. Que funcionó muy bien en taquilla, aunque no a los niveles de sus anteriores películas.

Dunkerque (2017), de Christopher Nolan
Dunkerque (2017), de Christopher Nolan

Dunkerque es una obra formalmente muy diferente, es la primera vez que Nolan filma una historia épica real y consigue hacerla cercana y humana a la vez. Conquistó al público, a la crítica y volvió a optar a ocho estatuillas de Hollywood.

Mañana se estrena Tenet, su undécimo largometraje en veintidos años de carrera. No tiene ninguna película mala y mucho tiempo por delante, es decir, que todavía podemos esperar no menos de diez buenos largos y, al menos, un par de obras maestras.