Toy Story 3. Secretos de cocina de un plato exquisito

Toy Story 3 (2010)
Toy Story 3 (2010)

Toy Story 3. Secretos de cocina de un plato exquisito

El director Lee Unkrich afirma que han seguido en Toy Story 3 la tradición de Pixar de mezclar diversión con una historia con la que no es difícil identificarse.

«Toy Story 3 habla de los cambios», dice Unkrich. «En la vida hay que adaptarse a los cambios, a las diversas etapas que la componen. En esta película los personajes se enfrentan a grandes cambios. Woody y el resto de los juguetes tendrán que hacerse a la idea de que Andy va a abandonarles. El niño se ha convertido en adulto y se va a la universidad. La madre de Andy también tiene que enfrentarse a la idea de que su hijo se ha hecho mayor y que va a abandonar el hogar familiar. Empezamos nuestra historia con momentos fundamentales de las vidas de los personajes».

Es muy interesante comprobar como el patrón de Pixar, John Lasseter, bebe de sus propias experiencias familiares para hacer un cine de extraordinaria creatividad, con un ingenio en las tramas y el diseño de personajes que no tiene igual en la animación contemporánea, salvo las películas del japonés Hayao Miyazaki. Al director de maravillas como Porco Rosso y Ponyo en el acantilado, está dedicada expresamente esta película, que incluye un sentido homenaje al incluir al personaje predilecto de Miyazaki, Totoro, que se convirtió en el logo de Ghibli, su estudio de animación. «Toy Story somos todos nosotros», dice Lasseter, director de las dos primeras entregas y productor de las tres.

«Hay mucho de mí, de Andrew Staton, de Pete Docter, de Joe Ranft, y Lee Unkrich lo ha filtrado en esas historias sobre Buzz y Woody. Y estoy convencido que con Toy Story 3 ocurre lo mismo. En mi caso, recordé la emoción que sentí al llevar a mi hijo a la universidad. Después de ayudarle a instalarse en su dormitorio del campus, mi mujer yo nos preparamos para volver a casa. Pensamos que saldría y que volvería a su habitación. Pero se quedó allí. No se iba a marchar. Según nos alejábamos, él nos decía adiós con la mano y se me saltaron las lágrimas. Fue una emoción indescriptible. Estás con alguien desde que nace y de repente se va. El tiempo transcurrido entre Toy Story 2 y Toy Story 3 fue perfecto para dejar que Andy -y nuestras propias situaciones vitales- crecieran».

«La película aborda muchos temas serios, así que queríamos equilibrarla incorporando grandes dosis de humor», comenta la productora Darla K. Anderson. «Es todo lo profunda que quiera el espectador. La historia refleja cómo funcionamos todos, trata de los comportamientos humanos”.

Las voces de grandes actores, un equipo de primera y un músico inspirado 

Tom Hanks es Woody, siempre entusiasta y con gran capacidad de liderazgo. Tim Allen es Buzz, el guardian espacial chuleta y echado para adelante. Una divertida Joan Allen es Jessie, la pizpireta y cariñosa vaquera. Don Rickles está genial en su papel del Sr. Patata, mientras Wallace Shawn pone ingenuidad al dinosaurio Rex. En esta tercera entrega el que fuera Batman y Bitelchus, Michael Keaton compone un divertido personaje, Ken, que enamora a primera vista a Barbie.

Pixar ha contado prácticamente con el mismo equipo creador de las dos primeras entregas de Toy Story. Intentar enlazar las tres películas se convirtió en la clave. Al final de la sesión, el equipo había hecho progresos notables, y se encargó a Andrew Stanton, el gurú de historias/guionista/director residente de Pixar (que actualmente está dirigiendo su primer largometraje de acción real, John Carter of Mars) que escribiera un primer esbozo.

«Nos sentíamos muy optimistas», dice Unkrich, «porque a pesar de que crear una buena secuela era una empresa de grandes proporciones, éramos el mismo equipo que había hecho las dos primeras entregas. El segundo día del retiro, se nos ocurrió la idea de que Andy se hiciera mayor. También pensamos en que Woody y el resto de los juguetes acabaran en una guardería, y que Buzz se pasara a modo ‘demo’. Andrew redactó un esquema que gustó muchísimo a todo el mundo. Llegado ese punto, Michael Arndt y yo empezamos a trabajar en serio en la historia».

Para Arndt, ganador de un Oscar por su primer guión, Pequeña Miss Sunshine, trabajar con el equipo de animación de Pixar fue maravilloso. «Había visto y me había enamorado de todas las películas de Pixar que se habían estrenado, pero nunca había soñado con trabajar en una de ellas», dice Arndt.

«El secreto de estas películas es que cada película no repite los mismos sentimientos o la misma historia», añade Lasseter. «Es algo totalmente diferente pero con el mismo elenco de personajes y el mismo mundo. Y por lo tanto podemos sacar rendimiento de un grupo de sentimientos totalmente diferente. Una vez que los juguetes están vivos se convierten en adultos con problemas de adultos. Todo el mundo puede identificarse con estos personajes. Observar el mundo desde el punto de vista de un juguete es una cosa, pero verlo desde el punto de vista de un personaje es algo más profundo y más emotivo. Los espectadores encuentran cosas de su propia vida. Esta película tiene una profundidad y una emotividad totalmente distintas».

La música de Randy Newman, un veterano de Pixar alcanza un momento genial en una extraordinaria versión flamenca de You’ve got a friend in Me, que propicia un baile inolvidable.

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