Breve encuentro

Interesante revisitar esta cinta sobre la felicidad matrimonial, meta difícil que no siempre se alcanza -a la vista está- subiéndose a esos amores de paso

Breve encuentro

Breve encuentro: Amor de paso

Trenes que corren ruidosos, dejando estelas de humo a su paso. Corre el reloj de la estación. Y corren también a su encuentro Laura y Alec. Él, médico con preocupaciones altruistas, casado con una mujer a la que no vemos, y padre de dos hijos a los a los que no conocemos. Ella, esposa aburrida de un aburrido marido y con una encantadora hija, a los que sí tenemos ocasión de observar. En medio, el bar de la estación de un pequeño pueblo llamado Milford, como testigo del enamoramiento de los protagonistas. Impregnándolo todo, la melodía del concierto de piano número 2 de Rachmaninoff.

Con este Breve encuentro (1945), el maestro David Lean realizó una de sus obras más personales. Le bastan unas magistrales pinceladas –Lean es también autor del guión-, en las que realiza un sobrio y extraordinario uso de la cámara, para situarnos en el centro del dilema: ¿aventura o rutinaria fidelidad?; ¿pasión o responsabilidad?

Interesante revisitar esta cinta sobre la felicidad matrimonial, meta difícil que no siempre se alcanza -a la vista está- subiéndose a esos amores de paso.


BREVE ENCUENTRO (Brief encounter) de David Lean. Producción inglesa de 1945, interpretada por Celia Johnson (Laura Jesson en la película) y Trevor Howard (como el Dr. Alec Harvey) en los papeles principales.