Candilejas

Con una magnífica banda sonora, y cierto exceso de sentimentalismo, Chaplin nos recuerda en esta cinta el gran payaso que fue

Candilejas (1952)
Candilejas (1952)

Candilejas: Calvero por Charlot

La acción transcurre en Londres, durante la I Guerra Mundial. Como el título indica, la historia trata de tablas y actores. Chaplin da vida a Calvero, un viejo payaso, que fue el mejor del mundo y ha sido olvidado. Malvive en una pensión, bebe mucho, espera vanamente que llegue un contrato, recuerda sus éxitos de antaño y tiene miedo a no ser capaz de hacer reír al público como antaño. La historia arranca cuando salva la vida a una joven bailarina, Teresa, que había intentado suicidarse. Calvero consigue animarla, devolverle la salud y la confianza en sí misma; da una imagen optimista de la vida y la profesión mientras él tiene que enfrentarse a su propia crisis.

La historia de Calvero tiene mucho de Chaplin: el tiempo de Charlot había pasado, Monsieur Verdoux, su película anterior, fue su primer fracaso de crítica y no tuvo el éxito comercial de las anteriores, Chaplin había dejado a Charlot y tenía miedo de perder el favor del público. Aunque todavía rodara Un rey en Nueva York (en venganza por haber sido expulsado de Estados Unidos) y La Condesa de Hong Kong, Candilejas es su auténtica despedida. El payaso había agotado su carrera y tenía miedo de fracasar. Era el momento de hacer mutis.

Entre medias hilvana un melodrama con tintes tragicómicos que, dicho sea con todo cariño, peca de exceso de sentimentalismo. Se repite mucho al hablar de la vida y del arte, de los recuerdos. Nunca antes había rodado una película tan larga, ni siquiera El gran dictador. En cuanto a la pareja Teresa/Calvero (Chaplin/Bloom), ambos trabajan de maravilla. Bloom tiene unas bellas escenas de danza y Chaplin saca un gran repertorio con sus mejores gestos, recordando al gran payaso que fue y crea un personaje que interpreta con sinceridad. Pero no hay química real en la pareja. Si la película no fue demasiado bien recibida en su día, no hay que atribuírselo enteramente a causas políticas, sino a que le falta ajuste. Chaplin se lamenta demasiado, se mira demasiado el ombligo, repite demasiadas veces que tiene miedo de fracasar. En su día dijo un crítico español, «Calvero es un gran payaso, me gustaba más Charlot«.

Destaca en Candilejas la banda sonora, compuesta por el mismo Charles Chaplin -con ayuda de Ray Rasch y de Larry Russell-, mereció el Oscar en 1973: Candilejas no se estrenó en Los Angeles hasta 1972. Antes había sido «boicoteada». El mismo Chaplin, en Londres para el estreno de su película en 1952, recibió la noticia de que no podía regresar a Estados Unidos por sus afiliaciones políticas. También destaca la cuidada fotografía en blanco y negro, obra de Karl Struss. Y, por encima de todo, la escena climática protagonizada por Chaplin junto al gran Buster Keaton, auténtico genio cómico olvidado.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Karl Struss
  • Montaje: Joe Inge
  • Música: C. Chaplin
  • País: EE.UU. (Limelight), 1952
  • Duración: 132 min.
  • Distribuidora en España: United Artists
  • Público adecuado: +12 años
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.
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