El Cid

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Charlton Heston destaca, una vez más, al conver­tirse en héroe de ficción. En ésta, ofrece una actua­ción impecable en su papel de Rodrigo Díaz de Vi­var.

El Cid País: EE.UU. Dirección: Anthony Mann Guión: Philip Yordan, Fredric Frank Fotografía: Robert Krasker Montaje: Robert Lawrence Música: Miklós Rózsa Intérpretes: Charlton Heston, Sofia Loren, Raf Vallone, Herbert Lom, Genevieve Page Distribuidora DVD: Universal 182 min. +12 años

Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, famoso por sus victorias ante los musulmanes, es acusado de traición y desterrado de Castilla.

El inicio del imperio creado por Samuel Bronston se encuentra en este tributo a uno de nuestros héroes más famosos. Gracias al apoyo de la factoría Brons­ton, el resultado es una película al más puro es­tilo del Hollywood clásico con imponentes localiza­ciones e innumerables extras fruto de un enor­me presupuesto.

La consecuencia de colocar al realizador Anthony Mann tras la cámara es una cinta épica pero con cier­tos aires del western que tanto le singulariza. Mann deja laten­te en el film de 1961 su preferencia por dotar de im­portancia al paisaje y al color, siempre importantes en sus películas. Y, como hace en mu­chas de sus obras, subraya la psicología de los per­sonajes, captan­do la esencia mítica de nuestro Cid.

Charlton Heston destaca, una vez más, al conver­tirse en héroe de ficción. En ésta, ofrece una actua­ción impecable en su papel de Rodrigo Díaz de Vi­var. Así es como su interpretación va mejorando a me­dida que avanza la cinta hasta conseguir mostrar a este conocido personaje de la historia de España más real y más vivo que nunca. Sofía Loren tampo­co pasa desapercibida, más por su belleza que por encarnar convincentemente a Jimena, la mujer del Cid.

La historia, que está falseada al gusto de los dos guio­nistas, Philip Yordan y Fredric Frank, se presen­ta como apasionante y entretenida. Y las aventu­ras del personaje de Heston se convierten en las pro­tagonistas, acercándonos, desde un punto de vis­ta extranjero, a este gran héroe español que había­mos dejado en el olvido.

Leticia Rhodes