El golpe: 7 Oscar merecidos

El golpe esconde en su aparente estructura clásica de actos una men­tira den­­­tro de otra mentira.

Cuatro años después de Dos hombres y un destino, George Roy Hill volvió a reunir a la pareja NewmanRedford en una brillante comedia con tintes melancólicos ambientada en el Illinois de los años 30. En esta ocasión, para interpretar a dos timadores (aprendiz y experto) que se unen para dar su me­recido a un poderoso mafioso de Chi­cago, responsable del asesinato de un amigo.

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Muchas razones hacen imperecedera es­ta película -ganó 7 Oscar, entre ellos a la Mejor Película y al Mejor Director-: la química entre los protagonistas, la ju­guetona y pegadiza banda so­nora de Scott Joplin con retoques de Mar­vin Ham­lisch, que subrayaba con su melodía sincopada y su anacronismo el tono de homenaje del filme; la fo­to­gra­fía en to­nos ocres de Robert Sur­tees, el elegante vestuario de Edith Head y la cuidada recreación de sa­lo­nes, casas de apues­tas, burdeles, etc. Me­morables, el pla­no secuencia ini­cial de los zapatos bi­colores del corredor de apues­tas, el pri­mer timo en el tren, el gol­pe final. Pe­ro, sobre to­das estas razones, destaca el guión de Da­vid S. Ward ba­sado -muy li­­bre­men­te- en la novela The big Con, de Da­­vid W. Maurer, que aúna la perfección de la relojería suiza con el in­ge­­nio y la sorpresa de las cajas chinas.

El golpe esconde en su aparente estructura clásica de actos -encabezados con carátulas de época- una men­tira den­­­tro de otra mentira. Los es­pec­ta­do­­res pueden disfrutar del co­no­­cimiento de ambas pero, como en los tru­­cos de los timadores, el jue­go de ma­nos nos im­­­­pide descubrir una menti­ra aún ma­yor, de manera que, al final, re­­­sul­­­ta­mos es­­tafados como el mafioso Lo­­nne­­gan.

El desenlace resulta tan sorprenden­te que nos impide percibir algún desfallecimiento. Pero en eso consiste pre­cisamente la gracia de un buen guión. Porque, en definitiva, esta pelí­cula también nos está hablando del es­pejismo del cine. Todos esos decorados, la búsqueda de actores, la puesta en escena de la falsa casa de apuestas, to­do es un making of de esta fábrica de sueños que es el cine.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (The Sting), 1973
  • Fotografía: Robert Surtees
  • Montaje: William Reynolds
  • Música: Marvin Hamlisch, Scott Joplin
  • Duración: 129 min.
  • Distribuidora: Universal, Filmin
  • Público adecuado: +16 años
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Reseña
S
Periodista. Máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual por la Universidad de Sevilla