El sueño eterno: La mejor novela de Chandler

Hawks llevó al cine la mejor novela de Raymond Chandler, el número uno de la novela negra con permiso de Hammett (qué buena novela Cosecha roja, anímense, tienen toda su obra editada en Alianza a precios populares). Para hacer el trabajo, Hawks aprovechó que en nómina de la Warner estaba un tal Faulkner, y logró un guión excepcionalmente bueno.

Basta ver el comienzo de la película (y leerlo en el libro, me permito recomendar) para entender que la novela negra es lo más parecido a un guión cinematográfico y lo más fácil de llevar al cine que hay a lo largo y ancho de la literatura. La escena del detective que espera ser recibido por el paralítico potentado y conoce a la menor de las hermanas es tan brillante que lo demás es seguir en esa línea.

Bogart y Bacall volvieron a coincidir después de haberse gustado y de gustar a todo el planeta en Tener y no tener, del 44 y también de Hawks, menudo acaparador. La tercera y última sería Cayo Largo, en el 48. El sueño eterno, como todo lo de Hawks, tiene un ritmo estupendo y una factura envidiable.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Sidney Hickox
  • Montaje: Christian Nyby
  • Música: Max Steiner
  • País: EE.UU. (The Big Sleep), 1946
  • Duración: 110 min.
  • Distribuidora en España: Warner
  • Público adecuado: +16 años
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Reseña
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Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor