La bruja novata: Fantasía para toda la familia

Unos niños londinenses son enviados a vivir con una familia de acogida, lejos de la gran ciudad, para alejarlos del peligro de los bombardeos. Tal es el inicio de la historia que escribió Mary Norton, muy similar al de Cinco niños y esto, de Edith Nesbit, al de El león, la bruja y el armario, de C.S. Lewis, o al de tantas otras fantasías infantiles británicas. El trío que nos ocupa ahora acaba, no podía ser de otra manera, en el peor sitio imaginable: en casa de una bruja. Afortunadamente se trata de una bruja buena e inexperta, que quiere realizar un conjuro que ayude a ganar la guerra. Tras las tiranteces iniciales, niños y bruja pondrán su granito de arena -y qué granito- en la lucha contra los alemanes de Hitler.

La bruja novata está realizada a imagen de Mary Poppins. Más aún, era casi un mismo proyecto, Walt Disney negoció simultáneamente los derechos de los dos libros. Consiguió primero los de La bruja novata, que pudo haber sido rodada antes que Mary Poppins ya que P. L. Travers no quería ceder los derechos de su historia. Al final, afortunadamente, Walt Disney pudo rodar Mary Poppins, consiguió cinco Oscar (y ocho candidaturas más), y un espectacular éxito de taquilla. La bruja novata llegó siete años después de mano del mismo equipo, desde el director Robert Stevenson, hasta los hermanos Sherman componiendo canciones. Como aquella combina la imagen real y animación, optó a cinco Oscar, aunque solo se llevó uno, por los mejores efectos especiales. A diferencia de Mary Poppins, no tuvo un éxito grandioso en taquilla.

Se puede decir que La bruja novata llegó tarde, y que a la factoría Disney le empezaba a faltar creatividad. A falta de nuevas ideas, intentó hacer un calco del éxito anterior. No cabe duda de que La bruja novata tiene la calidad y el acabado de Mary Poppins, pero le falta algo: ¿chispa?, ¿alma?, ¿encanto? Es una película que se ve con simpatía, no con entusiasmo; salvo por la secuencia de la isla de Naboombuland, en la que se mezcla animación y personajes reales en un delirante viaje que culmina con un partido de fútbol antológico; se trata de lo mejor de la película, un momento totalmente mágico. Si toda la cinta tuviera ese espíritu habría tenido el éxito de su modelo.

Dicho esto, La bruja novata ha envejecido bien y merece la plaza que ocupa entre los clásicos familiares de Disney. El aire retro le sienta mejor que hace cincuenta años, los números musicales, especialmente la visita al «rastro» londinense, son de primera calidad; la plataforma permite escuchar las canciones en la versión original; está protagonizada por Angela Lansbury años antes de Se ha escrito un crimen, más valorada hoy que en los años sesenta del siglo pasado; y se trata de una cinta con dominio femenino -el elemento masculino deja mucho que desear-, algo chocante en su día, hoy perfectamente normal.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Frank V. Phillips
  • Montaje: Cotton Warburton
  • Música: Irwin Kostal
  • País: EE.UU. (Bedknobs and Broomsticks), 1971
  • Duración: 112 min.
  • Distribuidora en España: Disney+
  • Público adecuado: Todos
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.