Nosferatu

Celebraremos en febrero de 2022 el centenario del estreno de una obra maestra del cine alemán, Nosferatu, película que, sin embargo, fue destruida en su época por una sentencia judicial y pudo ser recuperada en 1977

Nosferatu (1922)

Nosferatu: Cien años de una sinfonía del horror

El mito del vampiro puede rastrearse hasta la antigüedad, pero es la obra de Bram Stoker la que con­sagró su leyenda con la figura del conde Drácula. Cu­riosamente la novela fue publicada en 1897, dos años después de que los hermanos Lumière hubiesen presentado al mundo el invento del cinematógrafo. Drácula y el cine comparten mucho más que la proximidad de su nacimiento: ambos guardan esa am­bivalente relación con la luz y las sombras, y ambos son compañeros de viaje hasta el día de hoy. Pró­xi­mamente el cineasta Robert Eggers (El faro, 2019; La bruja, 2015) nos ofrecerá el último de los re­makes sobre el famoso vampiro.

El 4 de marzo de 1922 se estrenaba en Berlín Nosferatu, un proyecto dirigido por el cineasta alemán Frie­drich Wilhelm Murnau (1888-1931) con una gran implicación de Albin Grau, que produjo y se ocu­pó del arte de la película. Ambos habían participado en la I Guerra Mundial, y experimentado el horror de las trincheras. A su vuelta se habían im­plicado en la nueva corriente artística del expresio­nis­mo, que buscaba representar sentimientos y emociones desvinculándose de la realidad objetiva. El estreno llegó rodeado de polémica, a nadie se le es­capaba que aquella era la historia de Drácula, aunque hubiesen cambiado su nombre por el de Nosferatu (derivado del griego nosophoros: el portador de la enfermedad) con el fin de no pagar derechos de autor.

La viuda de Bram Stroker los llevó a los tribuna­les, ganó el pleito y la película fue condenada a de­sa­parecer. En Alemania se destruyeron las copias y du­rante décadas nadie pudo asistir a la proyección de Nosferatu. Sin embargo, algunas copias habían si­do enviadas al extranjero y permanecieron en filmotecas privadas. En 1977 el cineasta Luciano Berriatúa encontró en la Filmoteca española una de esas copias e inició una labor de recuperación que le lle­vó por distintas filmotecas de Europa hasta sacar del nitrato y de las sombras al auténtico Nosferatu de Murnau. No hay duda de que esta historia es un be­llo símil de la criatura que lleva su nombre.


La película cuenta la historia del joven matrimonio Hutter, él es enviado desde Londres a una lejana re­gión tras los Cárpatos para vender unas propieda­des al conde Orlok. Por el camino oirá rumores inquietantes y los comprobará de primera mano cuando conozca al misterioso ser que vive de noche y duer­me de día. La hospitalidad del conde se convertirá en terror cuando tras la venta de las propiedades és­te marche rumbo a Inglaterra, obsesionado con el re­trato de la esposa de Hutter. El resto de la historia es ya leyenda.

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La crítica completa de esta película se encuentra en el nº 208 de la revista FilaSiete. Pincha aquí para suscribirte.

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Ficha Técnica

  • Fotografía: Fritz Arno Wagner
  • Música: Hans Erdmann
  • Diseño de producción y Vestuario: Albin Grau
  • País: Alemania (Nosferatu, eine Symphonie des Grauens), 1922
  • Duración: 91 min.
  • Productora: Prana-Film
  • Distribuidora formato doméstico: Filmin
  • Público adecuado: +16 años
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