Primera plana: Comedia satírica fresca y divertida

Chicago años veinte, cuando la competencia por la noticia era feroz y los diarios tiraban millones de ejemplares. Hildy Johnson, periodista estrella del Chicago Examiner, va a colgar la pluma para casarse con Peggy Grant. Cuando se despide de su jefe, un hombre cínico y sin escrúpulos, se deja convencer para escribir un último artículo: cubrir la ejecución de un pobre desgraciado, condenado por el asesinato de un policía (aunque no está claro que lo hiciera), pero cuya muerte favorece la campaña electoral del alcalde.

Primera plana fue primero y principalmente una obra de teatro de Ben Hetch que consiguió un sonoro éxito desde su estreno en 1928; una de las primeras feroces críticas al amarillismo de la prensa, a la vez que disparaba sin piedad y con mucha gracia los tejemanejes políticos y diversas corruptelas que se ponían a mano. En 1931 pasó por primera vez a la pantalla grande, de manos de Lewis Milestone. En 1940 Howard Hawks la volvió a rodar, cambiando el nombre -ahora Luna nueva– y convirtiendo a Hildy en mujer; el duelo entre periodistas se doblaba con una graciosa guerra de sexos entre Cary Grant y Rosalind Russell.

En 1970 hubo un tv movie que pasó sin pena ni gloria y en 1974 Billy Wilder realizó la mejor versión de esta historia: le devuelve la pureza original, utilizando una pareja perfecta: Jack Lemmon y Walter Matthau, exagerando -apenas- el cinismo; mantiene los años veinte como contexto, lo que es muy adecuado, pues las cosas no habían cambiado tanto y al mismo tiempo pone una suave distancia e impide que las incorporaciones de la tecnología afecten al guión. Incorpora además un psicoanalista a la historia, del que se burla sin piedad -venganza personal a sus años de corresponsal en Viena, donde Freud no quiso recibirle.

Primera plana no ha envejecido, sigue siendo un monumento en su acerada crítica a las malas prácticas profesionales y a las corruptelas políticas, y un homenaje a dos grandísimos actores que se combinaban a la perfección.

En 1988 Ted Kotcheff rodó Interferencias, la misma historia en un contexto moderno, contó con Kathleen Turner y Christopher Reeve que realizaron un notable esfuerzo, pero no funcionó. La puesta al día -que no es imposible- no le sentó bien.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (The Front Page, 1974)
  • Fotografía: Jordan Cronenweth
  • Montaje: Ralph E. Winters
  • Música: Billy May
  • Duración: 105 min.
  • Disponible en España: Movistar+, Filmin
  • Distribuye en formato doméstico: Suevia
  • Público adecuado: +12 años
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.