Siete novias para siete hermanos: Donen despliega su magia
El título da una idea muy clara de qué va la historia. Además, en los primeros títulos de crédito, se indica que el guion está inspirado en El rapto de las sabinas, de Stephen Vicent Benet, comedia inspirada en uno de los más famosos episodios de la historia de la antigua Roma que todo el mundo estudiaba antes en la escuela. La primera imagen es un cartel que pone «Oregón 1850». La historia comienza con Adam Pontipee, un rudo montañés, que baja al pueblo por provisiones y por esposa. Y la consigue: Milly, huérfana, cocinera, independiente y fuerte, acepta su propuesta. Esa misma tarde Adam regresa a su granja con provisiones y una flamante esposa, lo que despierta la atención entre sus asilvestrados hermanos.
Siguiendo el modelo de Blancanieves y los siete enanitos, Milly limpia la casa y amansa a sus cuñados a golpe de canciones y bailes. En poco tiempo los convierte en seis galanes que aspiran a conquistar a todas las bellezas del pueblo. Pero ni ellas ni sus pretendientes van a aceptar a los Pontipees sin lucha. Resulta que los únicos libros que hay en la montaña son la Biblia y una historia de Roma. El rapto de las sabinas les indica el camino a seguir.
El nuevo espectáculo de Stanley Donen, a pesar de sus éxitos anteriores (Cantando bajo la lluvia) y de los de Vincente Minnelli (Melodías de Broadway, Un americano en París), no fue fácil de aprobar. Por una parte, el estudio sentía que los musicales tenían las horas contadas, y no se equivocaban. Por otra, la historia, tan ligera como la de cualquier musical, tenía el agravante de tratar de leñadores bailarines, tema difícil de vender. Peor aún, raptaban mujeres… hoy en día, no se podría rodar ese argumento a pesar de que Milly es el carácter fuerte de la película. Pero, una vez más, la Metro acertó. No es su mejor musical, pero es más que mediano.
Música pegadiza de Saul Chaplin y Gene de Paul; la letra de Johnny Mercer. Las coreografías de Michael Kidd y la dirección de Donen. La fotografía es magnífica, no solo utiliza el color de manera expresiva, sino que está rodada en Cinemascope y ese formato está utilizado correctamente, no es una simple pantalla más grande que las anteriores. Los papeles principales los interpretan Jane Powell, que fue pareja de Fred Astaire en Bodas reales, y Howard Keel, galán de imponente presencia y magnífica voz que dio su mejor interpretación en una larga historia de musicales. La película fue candidata a cinco estatuillas: mejor película, guion, fotografía, montaje y banda sonora. Se llevó el último. Y fue una de las películas más taquilleras del año.
Destacan la secuencia del granero, y el baile de los hermanos mientras cortan leña, una joya en la que los chicos realizan una serie de trabajos mientras bailan al ritmo -muy lento- de la música.
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Ficha Técnica
- Dirección: Stanley Donen,
- Guion: Frances Goodrich, Albert Hackett, Dorothy Kingsley,
- Intérpretes: Russ Tamblyn, Howard Keel, Jeff Richards, Tommy Rall, Marc Platt, Jane Powell, Julie Newmar, Matt Mattox, Jacques d’Amboise, Nancy Kilgas,
- Fotografía: George J. Folsey
- Montaje: Ralph E. Winters
- Música: Adolph Deutsch
- País: EE.UU. (Seven Brides for Seven Brothers), 1954
- Duración: 102 min.
- Distribuidora: MGM
- Público adecuado: +12 años









































