Actores Perdidos en París

Los protagonistas, directores y guionistas de Perdidos en París comentan su película estrenada en Francia en 2016

Sus personajes siempre tienen sus propios nombres personales, ¿hay algún elemento autobiográfico en su trabajo?

Fiona Gordon: Sí, es algo intencionado para que la gente sienta que proviene de nosotros, que nuestro humor está basado en nuestras propias vulnerabilidades, y también en nuestras fortalezas.

Dominique Abel: Es cómo intentamos traer nuestros colores, nuestro material, nuestra visión, las pequeñas ideas que nos mueven en la vida.

Su obra es luminosa y optimista, lo cual es raro dado el mal humor general de nuestro tiempo.

F: Es gracioso que mencione eso porque estamos en el proceso de terminar nuestro press kit y escribimos “el espíritu de nuestro tiempo es el pesimismo, la violencia, el cinismo y la oscuridad.” Y, de algún modo, aunque no lo hacemos deliberadamente, nos resistimos a este espíritu de los tiempos. No somos más optimista que cualquier otra persona, pero hay otra manera de mirar a la humanidad en todas sus idiosincrasias, y también en todas sus atrocidades. Una perspectiva más desenfadada. La ligereza para nosotros no es sinónimo de trivialidad o de inconsciencia, sino sinónimo de alegría,libertad y vitalidad. Eso es lo que queremos ratificar y defender.

Hay también una conciencia social en sus películas: sus personajes tienden a ser personas que existen en los márgenes de la sociedad.

F: Nos interesan la belleza y el inconformismo. La belleza de la diferencia, y también del envejecimiento. Tratamos con todo aquello que nos afecta en la vida real. Asimismo pensamos que una historia sobre gente rica y feliz no sería tan interesante.

D: No, no sería divertido. Somos graciosos por nuestras debilidades.

A través de vuestros personajes se enmarca también un tipo diferente de relación, con París en este caso.

F: Sí, está París por encima y por debajo del puente. Y es hermosa debajo del puente, una especie de belleza hundida y dañada.

D: Justo al lado de la Torre Eiffel descubrimos esta pequeña zona, que no es muy frecuentada. Es un lugar donde vive mucha gente y donde duermen muchos vagabundos, gente con la que construimos una relación, llena de poesía, belleza y también de sufrimiento.

También colaboráis con dos grandes iconos del cine francés, Emmanuelle Riva y Pierre Richard. ¿Cómo surgió esto?

F:  Al principio teníamos en mente a otra actriz, pero no hablaba francés ni inglés, y le era muy difícil venir. Luego Régine Vial nos dijo que nos fijáramos en Emmanuelle
Riva. Nos mostró un vídeo que había hecho para The New York Times, en el que baila e imita a Chaplin, muy inocentemente y rebosante de alegría. Y pensamos: “Bueno, no es la Emmanuelle Riva que conocemos, pero definitivamente está abierta a la comedia física”. Cuando la conocimos, estábamos asustados, porque nunca habíamos trabajado con una estrella de ese calibre. Es muy curiosa sobre la vida, observa constantemente y tiene una preciosa carcajada infantil. Nos diría: “Por dentro, tengo 14 años. Descubro la vida todos los días, aunque mi cuerpo sea de 88 años”. Y la película habla de eso, de alguien que nunca abandonará sus deseos. Para su personaje, la libertad es innegociable. Eso realmente la inspiró como actriz. Después de nuestro encuentro, todavía estábamos buscando financiación para la película, lo cual nos llevó mucho tiempo. Mientras tanto, ella estaba actuando en el teatro y se rompió siete vértebras. ¡Pero siguió adelante con la actuación, con las vértebras rotas! Ahí tienes a Emmanuelle Riva: su vida ES el teatro y el cine. Para el otro papel pensamos en un primer momento en Pierre Étaix. Pero estaba muy delicado y no frases sobre la película y al momento dijo que sí. Para mí fue un momento de inmensa emoción, porque era mi héroe cuando yo era pequeña.

¿Alguna anécdota sobre el rodaje que desean compartir?

D: Cuando estaban Pierre y Emmanuelle improvisando la escena del “baile de pies” en el banco, se complacieron en hacerlo. Entonces, de repente, se volvió a ella y le dijo:
“me habían dicho que eras una patada en el culo, pero no lo eres en absoluto”. Y Emmanuelle Riva simplemente se rió. Estalló a reír con su carcajada catorceañera.

Como espectador, tengo sensación de espontaneidad en vuestras películas. ¿Hay lugar para la improvisación en su obra?

D: No hay mucha improvisación durante el rodaje, porque antes ya lo hemos preparado. Pero nuestro estilo se nutre mucho de la improvisación. Y construimos originalmente nuestro universo sobre el escenario, como clowns, con muy poco
diálogo, por lo que, naturalmente, nuestras ideas tienden a ser muy físicas.

F: Pero sí escribimos mediante improvisación. El cuerpo tiene una lógica que la mente no puede comprender, y tratamos de aprovecharlo.

D: Requiere una escritura muy sencilla y muy sobria, lo cual deja espacio para el juego físico. También estamos supeditados a las necesidades del cine. Es decir, un guión puramente burlesco podría incluso ser mucho más simple.

F: De hecho NO habría guión.

Su estilo abraza una estética muy férrea: planos fijos, tomas largas, efectos especiales muy artesanales.

F: Así es como importamos nuestra experiencia del teatro al cine. En nuestras películas siempre hay un recordatorio al espectador de que esto no es la vida real; esta es nuestra visión de la vida como artistas.Y queremos mantener, por así decir la moda Brechtiana, esta relación con el público. Esta idea en la para representar un árbol abrazas una rama, esta rama es un árbol; para representar el mar, tenemos unos cuantos vasos de agua con los que salpicamos por doquier, y ello se convierte prácticamente en el mar. El recordatorio de que es nuestra imaginación la propia obra, y no la vida real que estamos observando.

¿Se identifican con la tradición clásica de clowns cinematográficos (Tati, Keaton, Chaplin) o hay algún lugar donde rompen consciente con esta tradición?

D: Todos ellos son personas que nos han inspirado, porque son verdaderos clowns, nos hacen reír. Pero no hay una idea o forma preconcebida en nuestro trabajo.Es una búsqueda constante, así no hay lugar para la nostalgia.

F: Reconocemos que pertecemos a la misma familia, pero no buscamos conscientemente formar parte de esta tradición. Al principio, lo mencionábamos más para que la gente pudiera anticiparse al tipo de películas que hacemos. Digamos que no rompemos verdaderamente con esa tradición, pero esperamos ofrecer algo nuevo, desde el propio hecho de que somos nosotros y nuestra imaginación. Somos nuevos, no con una “N” mayúscula, sino con una “n” minúscula.

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  • (Extraída y adaptada de la conversación con Mara Fortes para Film Watch durante el Festival de Cine de Telluride) Fuente: Good Films