Buenos días mundo, de Anne-Lise Koehler y Éric Serre
Buenos días mundo, de Anne-Lise Koehler y Éric Serre

Entrevista a Anne-Lise Koehler y Éric Serre, directores de Buenos días mundo

Anne-Lise Koehler: «Yo había escrito el guion y Éric propuso utilizar la técnica de animación stop-motion. Me gustó mucho compartir esta aventura juntos porque combina mi experiencia como escultora y su talento»

¿Cómo fue la génesis de este original proyecto?

Anne-Lise Koehler (Buenos días mundo)/ El origen del proyecto surge de mi interés por los animales y las plantas «salvajes» y de la necesidad que tenía de transmitir este entusiasmo. Cada vez nos alejamos más de este mundo natural y vivimos en conexión con nuestras vidas urbanas y en vinculación constante con el ser y el tener que hacer. Estos espacios y pensamientos tan «reducidos» nos desconectan de la gran diversidad de la vida y nos alejan de nuestro propio ser, de nuestros deseos y de nuestras preguntas esenciales. La
naturaleza es sobre todo una gran lección de libertad. Hay muchas maneras de vivir y de buscar la felicidad. Observar y analizar esta vida salvaje nos hace cambiar la manera como vemos el mundo y como enfocamos nuestra existencia.

En la historia de la evolución de los seres vivos, la humana es una de las especies más jóvenes. Todavía tenemos que aprender mucho de todas las otras especies. Las tortugas son admirables, prácticamente no han cambiado desde la prehistoria. Son fuertes y tranquilas y se adaptan a prácticamente todos los entornos.

Si observamos la naturaleza a lo largo de nuestra vida, aprenderemos de las libélulas, que son muy valientes, desarrollaremos la paciencia gracias a los avetoros y nos maravillaremos con el entorno como los lucios.

Con esta película, queríamos observar el mundo desde otro punto de vista, desde un lugar y una experiencia que todos los seres vivos tenemos en común: el momento de nacer. Tanto los seres humanos, como las águilas, los gusanos de tierra y las brizas de hierba nacemos y vivimos el momento de la infancia. Tenemos muchas cosas en común y, a la vez, hay muchas cuestiones increíbles y sorprendente que nos diferencian que es muy interesante descubrir.

Preguntar qué es lo más importante de la vida para un castor o para un lucio, también hace que nos lo preguntemos y pensamos sobre qué nos aporta felicidad.

¿Pueden hablarnos del enfoque creativo que han implementado?

Anne-Lise Koehler (Buenos días mundo)/ El proyecto se ideó en conjunto con Éric Serre desde el principio. Estudiamos juntos y trabajamos habitualmente en los mismos proyectos desde hace más de veinte años.

Yo había escrito el guion y Éric propuso utilizar la técnica de animación stop-motion. Me gustó mucho compartir esta aventura juntos porque combina mi experiencia como escultora y su talento, sus ideas y sus propios intereses, además del entusiasmo y el dominio que tiene en la animación y la puesta en escena.

Éric, ¿cuándo se decidió a formar parte de este proyecto?

Éric Serre (Buenos días mundo)/ La aventura de formar parte de Buenos días mundo fue un viaje de descubrimiento. Mientras paseaba per la ribera del río, miraba bajo tierra o me adentraba en el bosque, descubrí un mundo muy diverso y lleno de colores, un mundo muy parecido al mío y, a la vez, muy diferente.

Solo tuve que observar con atención y con mucho amor el mundo de papel que había creado Anne-Lise Koehler para dejarme llevar por la fuerza y la belleza natural. Cada día que pasaba me sentía más identificado con el paisaje. Este viaje me permitió descubrir animales que no conocía y plantas sorprendentes. Después de muchas horas de observación y búsqueda, mi mirada se volvió aún más respetuosa y cambió mi punto de vista respecto a este entorno, en el que incluso una planta cualquiera del lado del camino, mal nombrada «vulgar», es una joya.

Al final de este viaje, que duró más de nueve años, me parece muy importante compartir y expresar mi admiración por el universo de una artista que también es una gran amiga, Anne-Lise, y quiero destacar su mirada tan respetuosa y delicada de la naturaleza. El mundo en que vivimos es sorprendente, increíble y está lleno de una riqueza que va más allá de nuestra imaginación. Es muy, muy recomendable introducirse y pasar un buen rato para honrarlo.

Buenos días mundo, de Anne-Lise Koehler y Éric Serre
Buenos días mundo, de Anne-Lise Koehler y Éric Serre

¿Cómo han gestionado la dirección de la película?

Éric Serre (Buenos días mundo)/ Además de tener una concepción artística muy similar y una experiencia compartida a la hora de trabajar con imágenes en movimiento, con Anne-Lise nos une una amistad de hace más de veinte años. Por eso decidimos compartir todo el proceso de creación de este filme desde el inicio del proyecto para compartir los retos artísticos y técnicos que presentaba.

A la hora de trabajar, ambos hacíamos propuestas y desarrollamos cada una de las 1.200 escenas del filme. Los dos hicimos de dibujantes, de escultores, de escenógrafos y de directores. Esta fluidez a la hora de hacer todos los papales es la esencia de nuestro sistema de trabajo, nos estimula intelectualmente y nos permite trabajar muy cerca de los equipos de producción. Haciendo este proyecto con Anne-Lise aprendí técnicas de modelaje y de escultura. Incluso tuve la oportunidad de hacer los gasterópodos y los ratones además de hacer de director, de diseñador y de encargarme de la animación.

¿Cuál sería la categoría exacta de esta película?

Éric Serre (Buenos días mundo)/ Buenos días mundo es una obra cinematográfica híbrida, a medio camino entre la fotografía, la escultura y el dibujo. Fue fantástico dirigir el rodaje y supervisar todo el proceso de animación. Cada personaje escondía sorpresas y tenía su carácter particular, no fue un trabajo en absoluto monótono ni rutinario. Cada escena se tenía que animar fotograma a fotograma con los animalitos delante de la cámara, hicimos 90.000 fotografías. Esta técnica también desgasta físicamente y requiere mucha concentración y destreza. Hay que ser muy minucioso para evitar cualquier dificultad. A un ritmo de unos segundos por día, con la animación daba vida a cada personaje con todo tipo de detalles, después de mucha documentación para asegurarme de que reproducía y de que había entendido los movimientos de cada animal.

Este vínculo que se establece entre el animal y el animador es clave para dotar a la criatura de papel de un carácter propio para que cautive al público. Todo el proceso de creación de este filme fue fascinante. Pude crear con esta nueva técnica y espero volver a utilizarla muchas veces más.

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