Entrevista con Gareth Edwards, director de Monsters

Monsters (Gareth Edwards, 2010)
Monsters (Gareth Edwards, 2010)

Entrevista con Gareth Edwards, director de Monsters

Gareth Edwards: «Me pareció muy interesante: un tipo de mundo donde algo muy bizarro, como una criatura gigante, pueda llegar a formar parte del día a día».

¿Cómo comenzó a hacer efectos visuales?

Cuando era niño, en unas vacaciones, mi padre compró una cámara de vídeo y rápidamente la robé y comencé a hacer cortos con mis amigos. Estaba tan acostumbrado a coger la cámara y hacer pelis, que el día en el que entré en la escuela de cine me quedé de piedra. Todo era menos de ideas y de contar historias, y más sobre los equipos técnicos, la logística, el dinero y todo eso. Así que empecé a pensar que tenía que haber otras formas mejores, o más fáciles, de hacer películas. Y así surgió, mientras vivía con un chico que estudiaba animación por ordenador, que directamente se me abrieron los ojos. Parecía que había encontrado una solución a mis problemas de cómo hacer películas.

Y, ¿cómo se pasó a la dirección?

Cuando acabas de graduarte piensas que Hollywood va a llamar a tu puerta para hacerte un contrato para una peli, pero eso no es así, o por lo menos no fue así para mí. Así que yo me compré un ordenador y me metí de lleno en el mundo de los efectos visuales. Comencé a aprender el software por mi cuenta porque pensé: «esto no me va a caer del cielo, nadie me va a dar una oportunidad, tengo que hacerlo yo». Y así me vi metido de lleno en una carrera de cinco años haciendo efectos visuales sobre todo para TV. Una vez ahí, lo que hice para volver a dirigir, fue ofrecer a los productores que me dejaran dirigir los shows a cambio de hacerles también los efectos gratis o muy baratos. Poco a poco me fueron dejando hacerlo, y así fui empezando a dirigir también. Era genial, porque gracias a los efectos le puedes dar un aire mucho más grande a producciones de escaso presupuesto.

Monsters (Gareth Edwards, 2010)
Whitney Able y Scott McNairy en Monsters (Gareth Edwards, 2010)

¿Cómo surgió la idea de Monsters?

Estaba de vacaciones y en una ocasión me quedé mirando al típico pescador de red en medio del mar. Cuando haces efectos visuales para vivir no puedes evitar imaginarte cosas muy locas todo el tiempo y esa imagen que miraba era especial. Comencé a pensar en un bicho enorme con tentáculos al final de la red. A la vez me di cuenta de que el pescador obviamente no estaba pensando lo mismo que yo y que actuaba con naturalidad. Eso me pareció muy interesante: un tipo de mundo donde algo muy bizarro, como una criatura gigante, pueda llegar a formar parte del día a día. Una vez tuve esa idea, me tiré el resto de las vacaciones pensando en todo aquello, imaginando y dibujando. Realmente pensé que podía llegar a ser una película con grandes conceptos y con una producción no demasiado cara.

¿Por qué localizarla en Centroamérica?

Creo que cuando quieres llevar una historia al cine quieres decirle a todo el mundo algo que puedan asociar de una manera natural, y que resulte creíble. Uno de los objetivos, que teníamos claro desde el principio, era el hecho de que tenía que ser un viaje de vuelta a casa. Una vez elegidos dos actores americanos, este viaje tenía que ser de vuelta a América. Para eso tenía que ser por tierra, y en ese punto sólo había dos opciones: Canadá o Centroamérica. Pensé que Centroamérica iba a aportar mucho más visualmente, muchas más texturas, así que seguimos adelante con esta idea.

¿Cómo definiría Monsters?

Desde el principio nuestra intención era hacer algo diferente. El problema es que según te vas metiendo más y más en un proyecto, todo es difícil de explicar. Pero digamos que Monsters es una película sobre monstruos, secuestrada en una historia de amor cuya acción se desarrolla como road movie, en un mundo postapocalíptico en medio de Centroamérica.

Fuente: WayToBlue

Suscríbete al newsletter semanal de FilaSiete