Inicio Noticias Entrevistas Eduard Cortés, director de ¡Atraco!

Eduard Cortés, director de ¡Atraco!

«Me entusiasmó la cantidad de giros dramáticos que tenía. No paraba de girar, casi veía cuatro películas»

La coproducción hispano-argentina dirigida por Eduard Cortés cuenta una historia basada en hechos reales. Cortés nos contó que “todo parte de un hecho histórico, donde hay varias capas: unas oficiales y otras oficiosas. Cuando Pedro [Pedro Costa, productor y guionista] me habló de la historia, la recibí tal cual. Me entusiasmó la cantidad de giros dramáticos que tenía. No paraba de girar, casi veía cuatro películas. Al principio, veía una casi de aventuras con el maletín para arriba y para abajo, después veía la propia idiosincrasia del atraco, la investigación posterior de film noir y luego la parte final. Sentía vértigo cuando pensábamos en cómo conseguir que todo se juntase. Era un reto que no se en qué medida se ha conseguido pero para mí era un estímulo”.Una vez más, el director catalán recurre a un hecho real por los que no esconde su predilección: “en mi caso me parece que no he hecho otra cosa aparte de hechos reales. Me llaman mucho la atención, sobre todo con este grado de estridencia. Siempre trato de entender qué tipo de personajes pueden llevarlos a cabo. Ese ejercicio de encontrar a los personajes con los guionistas hace que una historia que, en principio es como un episodio, vaya cogiendo cuerpo. Es una experiencia muy estimulante”.Toda esta labor de construir la historia fielmente tiene, según el propio Cortés, un protagonista entre todo el equipo de guionistas, Marcelo Figueras que “fue una garantía para poder pisar fuerte en un terreno que conocía pero no con la profundidad que necesitaba. El peronismo tiene también en la película diferentes miradas como la del personaje que hace Francella que es de una gran lealtad”.

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Al argentino Guillermo Francella le acompañan dos jóvenes actores españoles, Óscar Jaenada y Amaia Salamanca. El director catalán habla así de la importancia de su trabajo: “si conseguíamos unos personajes que tuvieran verdad, y para eso las interpretaciones de estos magníficos actores han dotado de esa verdad a los personajes, el espectador vencería las pequeñas resistencias a todos los cambios de tono. Así es como fluye de una fase a otra y va sintiendo esas emociones. A fin de cuentas, se agradece que en un momento determinado te hayan hecho reír o estar más en tensión y en algún momento, incluso, te hagan llorar. Hace que te sientas vivo y yo, no como director sino como espectador, lo agradezco muchísimo”.

No sólo el equipo de guionistas y el reparto aportan calidad a la película, la ambientación y la música dan como resultado una gran puesta en escena. “Cuando me hablaron de los años cincuenta en Madrid – dice Cortés – pensé en esa época más sórdida y gris de la posguerra. Pero estuve investigando y me di cuenta de que en las capas más burguesas la influencia americana estaba entrando de manera evidente e intenté ir a ese tipo de ambientes mucho más coloristas. Me apetecía llevar la película a ese terreno y todo ha ido en ese sentido, hacia algo más cinematográfico”.

Álvaro Flórez