Planeta Hollywood. Sueño americano y cine espacial

El nuevo libro de Sánchez-Escalonilla profundiza en su análisis de las esencias del cine norteamericano con un discurso muy atractivo.

Planeta Hollywood. Sueño americano y cine espacial

Antonio Sánchez-Escalonilla

Ediciones Encuentro. 386 págs. 24 euros

La pasión espacial es una de las señas de identidad del autor de este libro, catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Y es algo lógico porque el viaje (interior y exterior) ha sido uno de los asuntos que Sánchez-Escalonilla ha estudiado en profundidad en sus tres manuales dedicados a las estrategias de guión cinematográfico, al recorrido del personaje heroico y al análisis de la imagen que proporciona a los directores la capacidad de expresarse más y mejor para lograr historias memorables.

Tras la paraición de un libro colectivo reciente sobre Hollywood y el ocaso del American Dream fruto de un proyecto de investigación liderado por Sánchez-Escalonilla, llega este Planeta Hollywood que  desgrana las esencias de las figuras del pionero y el explorador que se encuentran en el corazón de la llamada carrera espacial, a fin de cuentas, una de las expresiones más relevantes del sueño americano como algo arduo y sacrificado que requiere tenacidad y audacia, tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial.

El afán por explorar, por llegar primero, por superar los retos, por la aventura que tiene como meta el descubrimiento forma parte de la cultura americana y el libro mira el fenómeno y la construcción del relato mítico que discurre por las películas sobre la Carrera Espacial.

Se ha escrito frecuentemente que Hollywood es una fábrica de sueños y Sánchez-Escalonilla está convencido de que esa afirmación no solo es real, sino que configura en buena medida el tratamiento del cine espacial que llevan a cabo las productoras de Hollywood. Sin la comunicación del cine y la televisión, la Carrera Espacial no hubiera sido posible. Porque no se puede amar lo que no se conoce, y para financiar los carísimos proyectos espaciales los gobiernos tienen que encender el fervor popular porque al final son los espectadores los que pagan impuestos. Y de los impuestos salen fundamentalmente los altísimos presupuestos de la NASA.

El libro es fiel a este planteamiento y empieza por contar el origen, en un capítulo titulado La forja de un sueño espacial (1945-1960). Y lo hace a dos niveles, el de la ciencia aeronáutica y el de su retrato en el cine. Resulta revelador el análisis que hace el autor del cambio del comunitarismo idealista al individualismo pragmático en la sociedad americana, y cómo ha influido ese cambio de mentalidad en la redifinición del programa espacial en los 90. El recorrido es muy interesante a nivel científico, político y financiero, logrando el autor un relato clarificador y preciso que sirve de marco contextual para el análisis de las películas espaciales que Hollywood va produciendo teniendo en cuenta las circunstancias de la vida norteamericana.

El auge y el declive de los viajes al espacio (1961-1980) tiene en 2001: una odisea del espacio (Kubrick, 1968), Atrapados en el espacio (Sturges, 1969) y Capricornio 1 (Hyams, 1977) sus películas más representativas.

La reinvención del Cosmos durante el renacimiento patriótico (1981-1990) que supone la era Reagan, con la caída de la URSS, la gran competidora de Estados Unidos en la Carrera Espacial tiene en el Nuevo Periodismo un factor decisivo en la configuración de una retórica épica que tiene su expresión más acabada en Elegidos para la Gloria (Kaufman, 1983), con guion de William Goldman, que adaptó una célebre novela de Tom Wolfe.

Es apasionante el estudio sobre la figura del astronauta John Glenn (1921-2016) como paradigma de un cambio en el gran relato espacial y su percepción por parte del público, que recibirá las películas que configuran la que el autor considera la Edad de Oro del Cine Espacial (1991-2000) con películas como Apolo 13, Contact, Deep Impact, Armageddon, Misión a Marte, Planeta Rojo y Space Cowboys.

La tragedia del trasbordador Columbia en 2003, el desembarco de la empresa privada en la carrera espacial y la nueva orientación de los proyectos de la NASA para el tercer milenio se sistematizan brillantemente y el libro facilita las claves narrativas de la Segunda Edad de Oro del cine espacial que tuvo en Gravity, Interstellar, Marte, Atrapa la bandera, Figuras ocultas y First Man sus películas más destacadas.

Un libro apasionante que pone de relieve la doble condición del cine, cristal y espejo en relación con la realidad.