La diligencia (1939) // John Ford

· La diligencia lanzó al estrellato a dos grandes cineastas, Ford y Wayne, que ya nunca volverían a separar­se.

Parte I: Adaptando un cuento de Maupassant

Esta película inolvidable -una de las más queridas pa­ra los cinéfilos de todas las épocas- se convirtió en un mi­to al poco tiempo de su estreno. Y ello por una razón fun­damental: unió en el género western y lanzó definitivamente al estrellato a dos grandes cineastas, John Ford y John Wayne, que ya nunca volverían a separar­se.

Lo curioso es que Ford, que había realizado ya algunas pe­lículas de envergadura, hacía muchos años que no rodaba un filme del Oeste: en concreto trece años, des­de que dirigiera Tres hombres malos (1926). Y que Way­ne, que apenas tenía 31 años, era un desconocido ac­tor de películas de cowboys de muy bajo presupuesto: su papel como Ringo Kid fue lo que indudablemente le ca­tapultó a la fama y le introdujo en el codiciado “star system” hollywoodiense.

Con todo, lo más paradójico de esta situación es que la historia original no tenía nada que ver con los épicos re­latos del Oeste. Había nacido de un sencillo cuento de Maupassant.

Una historia de personaje colectivo

En 1890, el escritor francés Guy de Maupassant fue requerido pa­ra colaborar en un volumen misceláneo que finalmente llevaría el título Les Soirées de Médan. En ese li­bro, en el que también firmaban trabajos Emile Zole y Paul Alexis, Maupassant dio a conocer un relato breve, Boule-de-suif (Bola de sebo), cuya acción transcurría íntegramente en el interior de una diligencia, donde una pros­tituta y otros curiosos personajes cruzaban Francia de punta a punta durante la guerra franco-prusiana de 1870. Entre otros tipos pintorescos, destacaba la presencia de dos monjas, que el escritor galo describía así: “Una era vieja, con una cara picada por la viruela, como si hubiera recibido en pleno rostro una andanada de me­tralla a quemarropa; la otra, muy enclenque, tenía una cabeza bonita y malsana”. Además, viajaban dos ma­yoristas de vino, un aristócrata venido a menos y la -en palabras del autor- mantecosa “Bola de sebo”.

En abril de 1937, el novelista Ernest Haycox publica­ba en la revista Collier’s un breve relato titulado Stage to Lordsburg, que era en realidad una trasposición de esa historia a los amplios y heroicos territorios del Far West. En el cuento de Haycox, la acción se situaba a finales del siglo XIX, la diligencia cruzaba una zona del Su­roeste americano asediada por los indios apaches, y los personajes que viajaban en su interior eran: un cowboy, una prostituta expulsada, un vendedor de whisky, un jugador profesional, un caballero inglés, un propietario de ganado y la novia de un oficial del ejército, que iba a encontrarse con él. Haycox sabía cómo infundir sus­pense al relato; no en vano era un afamado escritor de historias del Oeste, algunas de las cuales serían también llevadas a la pantalla como Unión Pacífico (Cecil B. de Mille, 1939), Tierra generosa (Jacques Tourneur, 1946) o El último baluarte (Roy Rowland, 1952).

El relato Stage to Lordsburg llamó la atención del director irlandés en las siguientes semanas a su publicación. Inmediatamente vio en esas páginas todo el po­tencial psicológico de esa historia, y decidió comprar sus derechos inmediatamente.

Con ese cuento de fondo, pensó en una posible histo­ria que reelaborase gran parte de la trama y la definición de casi todos los personajes. Desaparecieron el ga­nadero y el caballero inglés, que fueron sustituidos por un banquero corrupto y un médico aficionado a la be­bida. La novia del oficial pasó a mujer embarazada en busca de su marido. Y éste fue uno de los mayores acier­tos, sobre todo en el plano temático, porque el ni­ño que nace en medio de la guerra se convierte en todo un símbolo de la nueva vida que nace para muchos de los personajes. Todos se redimen de un oscuro pasado: Rin­go de su vida en la cárcel y su sed de venganza, Dallas de los cuchitriles nocturnos y la ausencia de un ho­gar, el doctor de sus constantes borracheras y el jugador -merced a su muerte heroica- de una biografía misteriosa afianzada en el viejo Sur.