· Si no di­cen nada de ti, no te comes un rosco. Las pelí­culas, como cualquier otro producto de consumo, tienen que promocionarse.

Si ahora preguntaras por la calle cuál es la últi­ma película de la que recuerdan haber oído ha­blar seguro que responden: Kung Fu Panda 2, Cars 2, Piratas del Caribe 4, Transformers 3, Ha­rry Potter 7 (u 8 que ya perdí la cuenta)… y así siem­pre.

Nadie te hablará de Un cuento chino, Sólo una no­che o Win win, por poner tres ejemplos de películas con “buena pinta” pero de las que nadie ha­bla. Y eso, ¿por qué? Por la pu­blicidad y el marketing.

El incontable número de impactos publici­ta­rios que recibimos de todo tipo para com­prar cual­quier cosa, fuerza que un merca­do como el del cine (que también es un pro­ducto de consu­mo) redoble el ingenio pa­ra atraer público.

Por lo tanto, lo primero que el responsable de lan­zar una película piensa es “tengo que llamar la atención y proclamar a los sie­te vientos: mi pe­li es fantástica y tenéis que verla porque vais a pasar un rato entre­te­nidísimo y os va a ayudar a ser más felices”.

¡Hala!: di eso en un momento donde se ven y/o se escuchan una media de más de 500 mensa­jes publicitarios por día.

Te levantas, pones la radio y ya empiezan las cu­ñas, los espacios patrocinados. Sales a la calle y ves marquesinas, publicidad en los quioscos, te entregan el diario gratuito con una porta­da en la que hay un mínimo de tres inserciones, tomas el metro y ves otras tantas vallas publi­citarias. Navegas por internet y te saltan unos cuantos inter­sti­tials, hay banners y algún for­mato más so­fisticado. Buscas en Google y, aun­que no lo sepas, hay al menos ocho enlaces pa­troci­nados. Navegas por tus redes sociales y te in­vitan a eventos que no sabes muy bien por qué. Ves la tele un rato y aguantas 2 segun­dos ca­da vez que hay un corte publicita­rio… pero en los informativos y magazines te hablan de la gi­ra de tal cantante, del lan­zamiento de un disco nuevo de un grupo viejo y, oh, ¡qué alegría!: los viernes en las noticias dedican dos minutos a tres pelí­culas destacadas (de un total de 10 de media) que se van a estrenar ese día.

Pues nuestro querido productor, director o dis­tribuidor va a tener que hacer algo pa­ra que, por lo menos, sepan que estás y que exis­tes.

Éste va a ser nuestro punto de partida: si no di­cen nada de ti, no te comes un rosco. Las pelí­culas, como cualquier otro producto de consumo, tienen que promocionarse. De­pen­diendo de su tamaño, algo se tiene que hacer para que hablen de ti. Si ha­blamos de la últi­ma entrega de Torrente se­rá más fácil que si se tra­ta de la última pro­ducción de Emir Kus­tu­ri­ca.

En definitiva, vamos a tratar de analizar có­mo es el mundo del Marketing de otros pro­ductos audiovisuales y qué factores influ­yen para que tengan mayor o menor éxito en taquilla y en ventas.

Influyen un montón de factores pero hay unos cuantos en los que todos los especialis­tas es­tán de acuerdo: el nemotamaño de la producción, el casting (según algunos, es decisi­vo), si per­tenece a una saga de éxito (lo de Fast & furious hay que verlo para creerlo), el talento (direc­tor, pro­ductor, etc.), en algunos ca­sos la “mar­ca” (Pixar es un buen ejemplo de ello).

Luego hay una serie de factores más difíciles de evaluar: la fecha de estreno, frente a qué pelí­culas estrenas, etc. Y, cómo no, la pe­lícula en sí misma, si tiene premios (los Os­car influyen de un modo muy diferente res­pecto a otros galar­dones, que en algunos ca­sos hacen que sea has­ta contraproducente).

Si la película es buena, mejor, pero eso no garan­tiza por sí solo que recaude mucho más. En realidad, desde un punto de vista de marketing, lo importante es que hablen bien de ella, que di­gan “no te la pierdas”.

Por último, y por todo lo dicho en la intro­ducción, el marketing. Un buen lanzamien­to de una mala película puede conseguir que ésta recau­de mucho. Una buena cinta que se ha lanza­do en una fecha ina­pro­piada, con un plan de lan­zamiento equi­vo­cado, puede influir en que la semana del es­treno se “la pegue” y los exhibi­­dores la retiren pronto de las salas y ja­más con­siga el objetivo de recaudación que te­­nía.

Como veis, hay mucho que contar. Como ape­ri­tivo, antes de futuras entregas, os de­jo este ran­king de las 25 películas más taqui­lleras de la his­toria.

Quitando tres, todas se han estrenado en el si­glo XXI y todas tuvieron un presupuesto destinado a marketing que superaba el 35% del total del coste de la película.

Tono Irisarri