Inicio Películas Cavernícola

Cavernícola

Nick Park, creador de Wallace & Gromit y de Evasión en la granja, derrocha humor e imaginación en esta historia completamente original

314
0
Compartir
¿Has visto esta película? ¡Puntúala!
1: Pésima2: Pasable3: Entretenida4: Muy buena5: Obra maestra (1 votos. PUNTUACIÓN de usuarios: 3,00 sobre 5)
Cargando…
portada
Cavernícola

· En cuanto se anuncia el partido, la historia de Cavernícola sigue senderos bien conocidos, no hay ninguna novedad, sino un conjunto de gags que se suceden con un timing impecable.

Piedra vs. Bronce

Después de un prólogo en el que se muestra la invención del fútbol, cerca de Manchester, allá por el pleistoceno, un salto de unos pocos milenios nos muestra a Dug y su tribu, descendientes de aquellos pioneros deportivos, felices en su valle, cazando conejos. El anciano jefe Bobnar se esfuerza por controlar el entusiasmo del joven Dug, que quiere “cazar algo mayor que un conejo, un búfalo o un mamut”. Las cosas se complican cuando el valle es invadido por las modernas y acorazadas tropas de Lord Nooth, que viven en plena edad del bronce. Los cavernícolas huyen a la carrera. Para recuperar su valle, Dug desafía a Lord Nooth a un singular encuentro, si su tribu gana, recuperan el valle. El enfrentamiento consiste en un partido de fútbol, deporte sagrado entre los de bronce, y que éstos tienen el mejor equipo que se puede soñar, con los mejores jugadores que se encuentran en el mercado. Los cavernícolas inventaron aquel deporte, llevan siglos sin haber jugado al fútbol.

Cavernícola
Cavernícola (2018), de Nick Park

No, no son Wallace & Gromit en la edad de piedra. Nick Park, creador de Wallace & Gromit y de Evasión en la granja, ha realizado una historia completamente original. Aunque Hognob, jabalí mascota de Dug, tenga mucho de Gromit, estamos ante un mundo y unos personajes completamente diferentes; personajes absurdos, ridículos y encantadores a la vez. Por cierto, lo que está en juego es nada menos que la civilización despiadada y capitalista frente a unos amables salvajes que viven en plena comunión con la naturaleza. El elemento común, el punto de encuentro, el fútbol que unos inventaron, aunque lleven milenios sin ganar un partido, y que los otros dominan a golpe de monedas de bronce. Park derrocha humor e imaginación, en particular al utilizar el anacronismo como si fuera Asterix, y al reciclar gags de los orígenes más diversos, desde Los Picapiedra hasta Gladiator, pasando por algunos de las anteriores películas de Park, y con ello transmite un mensaje de bonhomía y solidaridad, y un nostálgico guiño que parece decir: antes las cosas eran mejores.

En cuanto se anuncia el partido, la historia de Cavernícola sigue senderos bien conocidos, no hay ninguna novedad, sino un conjunto de gags que se suceden con un timing impecable, un ritmo creciente y un dominio cada vez mayor de la técnica de animación stop-motion para las figuras de plastelina; aunque también tira de los ordenadores cuando la ocasión lo requiere, no duda en utilizar las técnicas más modernas. Incluso ha prestado atención a los colores, realmente expresivos, adecuados a cada uno de los protagonistas, a los cavernícolas (más viejos, tirando a sepia), a la selva y a los civilizados del bronce.

Reseña Panorama
s
Compartir
Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.