Inicio Películas El regreso de Mary Poppins

El regreso de Mary Poppins

Disney se atreve con uno de los mitos de la casa y no le sale mal la jugada. Emily Blunt es una auténtica Mary y la historia y el estilo musical están en sintonía con la película de 1964

669
0
Compartir
¿Has visto esta película? ¡Puntúala!
1: Pésima2: Pasable3: Entretenida4: Muy buena5: Obra maestra (3 votos. PUNTUACIÓN de usuarios: 4,33 sobre 5)
Cargando…
portada
El regreso de Mary Poppins

· No hace mucho la Disney contaba (Al encuentro de Mr. Banks) cómo se realizó Mary Poppins y la batalla que tuvo que librar Walt con la señora Travers para llevar su personaje a la pantalla grande.

Mágico viente del este

La historia comienza en 1930, en la gran depresión; Michael y Jane, los niños protagonistas de la primera Mary Poppins, son adultos. Michael vive en la vieja casa familiar en la calle de los Cerezos, con sus tres hijos, y está pasando por un momento muy delicado: acaba de enviudar y la economía va mal. Jane sigue soltera y, como hiciera su madre, se dedica a militar por los derechos civiles y para ayudar a las víctimas de la depresión. Cuando comienza la película Jane y Michael reciben una visita del banco, les van a quitar la casa si en dos días no devuelven al completo el importe de una hipoteca. Afortunadamente sopla el viento del este y Mary Poppins llega a casa de los Banks para poner orden y devolver confianza a la familia. El pintoresco personaje que la acompañará esta vez es un simpático farolero llamado Jack.

No hace mucho la Disney contaba (Al encuentro de Mr. Banks) cómo se realizó Mary Poppins y la batalla que tuvo que librar Walt con la señora Travers para llevar su personaje a la pantalla grande. Walt Disney creó un mito, y la simple idea de una continuación o un regreso de Mary Poppins puso los pelos de punta a muchos. No cabe duda de que la producción de Disney últimamente consiste en remakes, versiones animadas de clásicos, versiones no animadas de otros clásicos, secuelas, precuelas y “spins off”, pero atreverse con Mary Poppins y sin Julie Andrews

Hay que decirlo ya, la película es buena, funciona y es Mary Poppins y no un producto que se le parece. Naturalmente los guionistas han utilizado material auténtico de los diversos regresos de Mary a Londres -son siete los libros de Travers sobre la señorita Poppins-, empezando por el que da título a esta película. Sobre ese material han procurado introducir el espíritu de la primera cinta, y lo han conseguido.

Además del tono general, una serie de aventuras de la niñera con la nueva generación Banks, que recuerdan a algunas escenas de la película anterior, el modo de introducir los temas con canciones y el estilo de esas canciones están en sintonía con la película de 1964; conviene decir que Rob Marshall, el director, realizó el musical Chicago. Juegan además el director y el guionista -todo el equipo en realidad- a hacer alusiones a la película original, y son guiños inteligentes, no una repetición de una escena conocida: los niños visitarán el banco, o veremos la catedral de Londres, o veremos cómo una carta acaba en la chimenea y recordaremos lo que ocurrió, que aquí será diferente. Tenemos pues todas las coordenadas originales y nos movemos todo el tiempo en ellas. Para los adultos que conocen la película la nostalgia está servida. Pero además resulta que el público más joven, que no la conoce, disfruta de ella por primera vez y hace el propósito de ver la primera.

En cuanto a Emily Blunt, es Mary, perfecta en todo, vanidosa, cortante, segura de sí, un pelín pícara y dedicada a cuidar de la familia Banks. También canta y baila -los músicos y coreógrafos han creado unos números espectaculares-, con faroleros en lugar de deshollinadores, o con dibujos animados. Lin-Manuel Miranda, que viene de los musicales, es el nuevo Dick van Dyke, el resto del reparto ha sido cuidadosamente seleccionado tanto para papeles grandes como pequeños, incluyendo algunos que participaron en la primera película. Colin Firth es un magnífico -y malvado- banquero inglés.

Magia, mucha magia y mucho cariño y los grandes temas de la familia -con el dolor por los que se han marchado-, la confianza por lograr lo imposible aunque la lógica o los adultos nos aseguren que es imposible.

Reseña Panorama
s
Compartir
Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.