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The Old Man & the Gun

David Lowery usa un artículo de Grann en The New Yorker para dejar que el delincuente Forrest Tucker nos cuente su leyenda, encarnado por un Redford de 82 años que dice que esta es su última película como actor

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The Old Man and the Gun

· Lowery cuenta con un imponente reparto en The Old Man & the Gun, el que están Sissy Spacek, Casey Affleck, Elizabeth Moss, Danny Glover y Tom Waits.

Ladrón y caballero (según él)

Forrest Tucker (1920-2004) fue un ladrón. Después vendrá la mítica calificativa. Pero primero, sujeto, verbo y predicado. Con 16 años ya fue a prisión por robar un coche. Y hasta los 84 años su vida fue entrar y salir de prisión. 70 años de atracos, 18 fugas y 12 tentativas frustradas según le contó un año antes de morir a David Grann, que publicó un artículo en The New Yorker, la revista en la que cualquier escritor norteamericano sueña con publicar. Casado tres veces, natural de Florida, tuvo tres esposas y dos hijos.

Lowery (Milwaukee, Wisconsin,1980) usa el artículo de Grann para dejar que el delincuente Tucker nos cuente su leyenda, encarnado por un Redford de 82 años que dice que esta es su última película como actor. Tucker es una suerte de caballeroso delincuente que atraca bancos portando un arma que muchas veces solo muestra debajo de su chaqueta mientras exige amablemente el dinero. Lowery cuenta con un imponente reparto en el que están Sissy Spacek, Casey Affleck, Elizabeth Moss, Danny Glover y Tom Waits. Intenta el director y guionista encontrar el tempo y el tono que logró en la excelente En un lugar sin ley, una trágica historia de amor en un Oeste motorizado y miserable, con grandes trabajos de Rooney Mara, Ben Foster y Cassey Affleck.

Pero no lo encuentra. Porque el aliento poético que tenía Ain’t Them Bodies Saints (2013) era muy poderoso y aquí brilla por su ausencia. Si el ingenio iba de la mano con la pedantería pretenciosa en Peter y el dragón y sobre todo en A Ghost Story, hay que reconocer que Lowery sigue fiel a la inmersión en mitos del imaginario fílmico americano (ahora prepara un paseo por Peter Pan), buscando más los viajes interiores de personaje que las tramas de acción. El personaje que encarna Redford es un impasible narcisista, un ególatra empeñado en ser alguien recordado, en crearse un prestigio ante la policía y los funcionarios de prisiones.

Un espectador que conozca bien la trayectoria de Lowery se dará cuenta de que está trabajando con las maneras de un Bresson, queriendo hacer, a su manera, cine ontológico; pero claro, Bresson es Bresson y sus Pickpocket, Mouchette y Al azar, Baltasar te dejan sonado de por vida, porque Bresson trasciende y es un místico, mientras que Lowery hace lo que buenamente puede como exponente del pensamiento y el arte débiles. La película que nos ocupa es una anodina y casi mecánica sucesión de acontecimientos, que encierra además la pretensión de hacer metacinematografía con el actor famoso por su atractivo que envejece irremediablemente, pero conserva su aire seductor.

Reseña Panorama
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Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor