· Es lo mis­mo, pero no es igual. Una serie entrete­nida y variada por el ingenio con que se desarrollan situaciones  y personajes.

  • Creadores: Aitor Gabilondo, César Benítez, Óscar Terol
  • País: España
  • Dirección: Marc Vigil, Abigail Schaaff, Jorge Dorado
  • Intérpretes: María León, Jon Plazaola, Beatriz Cotobal, Ane Gabarain, Alfonso Sánchez, Alberto López, Mariano Peña, Noemí Ruiz
  • Duración: 1 temporada de 13 capítulos de 75 minutos
  • Emisión en España: Antena 3 (Martes, 22:30 h.)
  • Público adecuado: +16 años (SD)

Chicle para rato

No hay mucho interés en disfrazar esta serie. Es lo mis­mo, pero no es igual. Esta vez el andaluz no va al País Vasco, sino que es el vasco el que se va a Andalucía. Y como se diría en lenguaje típico de malas secue­las: “Y ahora viene con su madre”. Esta vez no es una vi­sita rápida: la “amá” vasca se pone muy enferma y tie­ne que quedarse ingresada en un hospital sevillano.

No sale Dani Rovira, pero el protagonista tie­ne una barba muy similar, uno de los camareros de Ocho apellidos vascos es el jefe del bar del hospital… En el reparto están casi todo los actores vascos de Vaya se­manita y los andaluces de Carmina o revienta.

El cruce de maneras de ser, hablar, relacionarse, da lu­gar a infinitas situaciones bastante divertidas. Jugando con un humor tan extremo y exagerado, la serie man­tiene un tono inteligente sin forzar la gracia fácil y el chiste zafio, salvo esporádicaAlli-abajos excepciones. Es de agra­decer el esfuerzo que hacen los guionistas por no de­jarse llevar por el estilo de la mayoría de las comedias de situación españolas (La que se avecina, Con el cu­lo al aire, Gym Tony).

En algunos momentos se echa en falta algo más de in­genio para aprovechar todo el talento de Carmina Ba­rrios y su hija María León. Y especialmente se nota que Alfonso Sánchez (El mundo es nuestro) está incó­mo­do con el personaje de médico aparentemente serio pe­ro que en realidad es un latin lover recién sacado del “landismo”. Pero, en general, hay que reconocer que la vida del hospital da mucho de sí y las historias pa­ralelas de cada capítulo funcionan como un reloj. No es fácil hacer una comedia de más de una hora sin que el episodio tenga importantes caídas de ritmo, y Allí Abajo resulta entrete­ni­da y variada por el ingenio con que están desarrolla­das las diferentes situaciones y personajes.

El primer capítulo logró 5,3 millones de espectadores y un share del 27%, manteniendo cerca de 4 millones de seguidores (20-22%) en los siguientes capítulos. Te­lecinco reaccionó inmediatamente situando a El Príncipe, una de sus series más populares, en ese mismo horario. Lo de la televisión española no tiene nom­bre. Ya sucedió con la innecesaria competencia en­tre El tiempo entre costuras e Isabel. Ahora además ha­cen coincidir dos series de la misma productora, Pla­no a plano. Por ahora, gana El Príncipe con 5 millones de espectadores de media.

Claudio Sánchez