Hierro: Cuando las segundas partes son mejores

Las virtudes de la primera temporada de Hierro, serie creada por los hermanos Coira (José escribe el guion y Jorge dirige) se mantienen e incluso se amplifican en la segunda.

Y el inteligente desarrollo de los personajes permite unos conflictos de relación que en cualquier otra serie hubieran aculebronado el argumento, pero que en Hierro (2T) funcionan muy bien, rentabilizando la pequeñez de la isla donde todos se conocen.

El excelente guion tiene la virtud de llenar de cotidianidad judicial y familiar las tramas dobles de esta magnífica serie: tanto la familia del siempre inquietante Antonio Díaz como la de la eficiente jueza Candela Montes dan juego y resultan naturales y dramáticamente muy eficaces. El apartado judicial es, sencillamente, lo mejor que se ha hecho en España en esa materia: desde una toma de declaración, a una vista oral, pasando por un levantamiento de cadáver y por las diligencias propias de un procedimiento para dirimir a quién corresponde la tutela de dos menores. El retrato que se hace es ameno y cautivador y, a la vez, verosímil. Y eso se llama trabajo, trabajo y trabajo de todo el equipo: producción, dirección, guión, fotografía, actores. Todo lo hacen los Coira con un sentido del ritmo envidiable, conjugando la acción trepidante con la intensidad dramática -familiar y judicial- sin deslizarse por la pendiente de la sensiblería, aunque, en esta temporada, el precipicio está muy cerca. La escritura de diálogos es muy buena y los actores lo aprovechan.

Todo el reparto hace un trabajo solvente. Peña y Grandinetti dan una lección de liderazgo y generosidad: no van de divos y se les nota. Basta ver y oír a la sargento de la Guardia Civil que interpreta Iris Díaz para entender que los Coira miman a todos los personajes sin necesidad de darles más peso del necesario.

La fotografía de la serie, a cargo de José Luis Bernal, acierta con una planificación abierta o cerrada según convenga, que recuerda las sabias decisiones nórdicas de Scherfig y Bier. Son muy inteligentes los planos aéreos, pero aún más los PPP angulados de Candela Peña.

Si hay algo que me llama especialemente la atención (y ya he señalado bastantes méritos), es la manera en que se evitan las muy tentadoras divagaciones que ofrece el relato. Esa contención hace que la historia fluya, que el tempo sea muy dinámico, sin recurrir a sexo-erotismo de relleno, violencia gratuita, postales de la isla o subtramas desperdigadas. Hay dos o tres deus ex machina que cualquier espectador percibirá, pero la manera de rentabilizarlos es inteligente a más no poder.

Una serie de alto nivel, con voltaje, intensa y cautivadora. Se venderá estupendamente fuera de España, tambien por su inteligente localización en la isla española.

  • País: España (2021)
  • Dirección: Jorge Coira
  • Fotografía: José Luis Bernal Ibañez
  • Montaje: Jorge Coira, Gaspar Broullón, Juan Galiñanes
  • Música: Elba Fernandez, Xavier Font
  • Duración: 2 temporada (6 capítulos de 48 minutos)
  • Emisión en España: Movistar+
  • Público adecuado: +16 años
Reseña
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Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor