Homeland, de Howard Gordon y Alex Gansa

Homelad

Después de ocho años secuestrado en un zu­lo de Al-Qaeda, el marine Nicholas Brody (Da­mian Lewis) aparece misteriosamente en una casa abandonada en Irak. Todos le da­ban por muerto en Estados Unidos, inclu­so su mujer y sus dos hijos, que le reciben co­mo héroe de guerra. Pero la vuelta a casa no es fácil, sobre todo porque Carrie Ma­thi­son (Claire Danes), una agente de inteligen­cia, sospecha que Nicholas se ha cambia­do de bando y pretende colaborar en un pró­ximo atentado terrorista de Al-Qaeda.

Cuando parecía que la guerra de Irak era un argumento prohibido por una audiencia sa­turada de esta temática, Homeland se ha con­vertido en la serie del año en Estados Uni­dos. Ganadora de 2 Globos de Oro (serie en categoría drama y actriz para Claire Da­nes) ha obtenido muy buenas críticas y una audiencia considerable (casi 2 millones de media) si se tiene en cuenta la emisión en canal de pago (Showtime).

Esta cadena está mostrando creatividad y sen­tido comercial a la hora de saber vender bien el producto adelantando capítulos en in­ternet, eligiendo buenas historias, consiguien­do que series como Homeland o Dex­ter mejoren de capítulo en capítulo, algo que agradece mucho el espectador. Las dos se­ries han sido renovadas recientemente tras un final de temporada pletórico que ha si­tuado a Showtime en la posición de privile­gio que gozaban pocas cadenas (HBO, CBS y AMC, principalmente).

Homeland es una de esas series en la que to­dos los personajes parecen capaces de ser cul­pables o inocentes. Hay mucho trabajo de guión detrás de cada uno y eso hace que la serie crezca sin necesidad de grandes explo­siones y giros narrativos incoherentes. Te interesa todo lo que sucede al desconcer­tante marine (magnífico Damian Lewis, más conocido por ser el teniente Winters en Hermanos de sangre), y a la inteligente y en­ferma de los nervios Carrie Mathison. Es­te personaje es interpretado por Claire Da­nes, una actriz que llevaba tiempo pidiendo un papel de peso en el cine (desde que en 1996 hiciese Romeo y Julieta, de Luhrmann, apenas había disfrutado de un per­sonaje protagonista de cierto nivel) y al fi­nal lo ha encontrado en la televisión.

Junto a la pareja protagonista hay persona­jes secundarios bien modelados: la esposa atormentada de Nicholas, su hija adolescen­te, el paciente jefe de Carrie que aguanta sus constantes altibajos o el terrorista Abu Nazir. Todos tienen un recorrido dramá­tico, habitualmente matizado y muy inte­resante, que hace que la serie atrape al es­pectador lentamente, con un ritmo pausa­do pero muy entretenido. A pesar de que los principales guionistas de Homeland, Alex Gansa y Howard Gordon, son los mis­mos que triunfaron con 24, el tono y rit­mo de esta serie es muy distinto ya que aquí el drama se impone claramente a la acción (que tiene apariciones limitadas pero ful­minantes).
Hay que reconocer además que la historia parte de una premisa tan original como pe­ligrosa: la posibilidad de que un marine del mundo civilizado sea convencido por los argumentos musulmanes más radicales. La serie maneja bien esa atmósfera de duda irres­pirable logrando no caer en maniqueísmos simplistas y alegatos fáciles, al menos por ahora. Esperemos que en la segunda tem­porada no se despisten los guionistas por­que un paso en falso puede ser fatal.

A pesar de todas estas virtudes, Home­land tiene un defecto heredado del estilo HBO marcado por la redundancia en mostrar violencia y sexo explícito y hacerlo al por mayor.

En este caso la violencia está más conteni­da, pero el sexo de muchos capítulos (espe­cialmente los 3 primeros, además del 6º y 7º episodio) resulta innecesariamente exce­sivo, realmente molesto. Hay una falta de medida más que notable en la recreación de la sexualidad que daña a los personajes, anu­lando con bastante frecuencia el roman­ticismo desinteresado en las relaciones afec­tivas.

La puesta en escena de la serie y la músi­ca de Sean Callery (Bones, Los Kennedy, 24) son minimalistas y algo rutinarias: apenas hay planos o giros musicales creativos. Sin embargo, esta vez la corrección musical y visual no distancia al espectador, ya que los actores y el inteligente guión (especialmente bien dialogado) aportan a cada plano el poder visual necesario que hace que Homeland sea una de las series más interesan­tes en este inicio de década.

La segunda temporada, que en principio vol­verá a tener 12 capítulos, tiene previsto es­trenarse en Estados Unidos en septiembre de este año.


HOMELAND

Emisión en España: Fox España (9.4.2012)
Emisión en EE.UU.: Showtime (2.10.2011)
Calificación: Mayores de 18 años (sexo y lenguaje crudos,violencia)

País: EE.UU.  Intérpretes: Claire Danes, Damian Lewis, Morena Baccarin, David Harewood, Diego Klattenhoff, Jackson Pace, Morgan Saylor  Duración: 1 temporada (12 capítulos de 60 minutos, capítulo final de 90 minutos)  Producción: Fox 21