Jack Ryan. Temporada 2 | Un tirano llamado Nicolás (Reyes)

Aunque es un acierto situar la acción en Venezuela, no lo es el tratamiento, demasiado tosco de la historia, tanto en la trama principal como en las subtramas.

La segunda temporada completa (8 capítulos) ya está disponible en Amazon Prime. La plataforma sigue fiel a su criterio de colgar la temporada íntegra y no secuenciarla para propiciar la serialidad.

- Anuncio -

Si me lo permiten, creo que pocas series admiten un visionado maratoniano sin salir perjudicadas: la que nos ocupa no es una de ellas. Pude ver la serie con serenidad, porque con muy buen criterio me dejaron verla con calma antes de su estreno.

Mi percepción de la primera temporada fue positiva: me parecía hábil el recurso de presentar el origen de Ryan como agente de la CIA. Era un personaje bien conocido en su madurez gracias al cine. En la serie vemos a un joven analista que se ve empujado por las circunstancias a convertirse en agente de campo. Era algo que el cine contó  con escasa fortuna en Jack Ryan: Operación Sombra (Brannagh, 2014)

John Krasinski (actor, guionista y director de esa gran película que es Un lugar tranquilo) lograba dar vida a un Ryan que se ve envuelto en la caza de terrorista a punto de atentar en Estados Unidos. La trama principal funcionaba y las secundarias también (la relación afectiva de Ryan con la doctora especialista en enfermedades infecciosas y las peripecias de la esposa del terrorista) confluyendo hacía un desenlace intenso y espectacular.

En esta segunda temporada, Ryan ya es un agente de la CIA y le toca una misión en Venezuela, donde un dictador, Nicolás Reyes (el español Jorge Moyá) tiene al país sometido. Con una generosa producción, los creadores y showrunners Carlton Cuse (Perdidos, Colony, The Strain, Bates Motel) y Graham Roland (Perdidos, Fringe) aciertan al elegir un asunto de tanta actualidad como la tirania venezolana y el empobrecimiento de un país muy rico en petroleo. Pero cometen errores mayúsculos en el desarrollo del personaje de Ryan (uno se pregunta dónde demonios está su novia), que pierde buena parte de su carisma, convertido en un muy improbable jefe de una División Contraterrrorista de la CIA envuelto en unas peripecias muy difíciles de creer. La trama principal suena a algo muy visto y la secundaria de más peso (la historia de una abogada, esposa de un desaparecido ministro del interior venezolano, que quiere presentarse a las elecciones para desalojar al tirano) va a trompicones.

Los personajes de la zona gris (embajadora americana, jefe de gabinete del dictador, jefe de infiltrados americanos que operan en la selva) son un despropósito. Especialmente el que interpreta la sueca Noomi Rapace, es un exponente de lo que no debe hacerse en una serie.

Esta segunda temporada se deja ver pero sorprenden su simpleza e histrionismo, el mecanicismo con que se resuelven los conflictos, los forzados cambios de escenario. Hay dos capítulos transicionales muy aburridos, algo grave en un pack de 8 unidades.

En febrero se confirmó que habrá tercera temporada. Mucho tendrán que cambiar las cosas para que Jack Ryan recupere el tono de la primera temporada.

Jack Ryan. Temporada 2

  • Creadores: Carlton Cuse, Graham Roland
  • País: EE.UU. (Tom Clancy’s Jack Ryan, 2019)
  • Dirección: Patricia Riggen, Daniel Sackheim, Morten Tyldum, Carlton Cuse
  • Intérpretes: John Krasinski, Wendell Pierce, Jordi Mollà, Noomi Rapace, Cristina Umaña, Francisco Denis
  • Duración: 2 temporada (8 capítulos de 45 minutos)
  • Emisión en España: Amazon Prime
  • Público adecuado: +16 años (V)