Jonathan Strange y el Sr. Norrell se ambienta en los primeros años del siglo XIX, en un pasado alternativo en el que la magia está a la orden del día.

Ganadora de dos Premios Bafta, y considerada por el British Film Institute como uno de los 10 mejores programas de televisión del año 2015, Filmin estrena en exclusiva en España el próximo 17 de diciembre Jonathan Strange y el Sr Norrell, superproducción de BBC que adapta el best-seller homónimo de Susanna Clarke y que fue seguida en su estreno en Reino Unido por 4,5 millones de espectadores.

Jonathan Strange y el Sr Norrell se ambienta en los primeros años del siglo XIX, en un pasado alternativo en el que la magia está a la orden del día. Dos magos muy distintos entre sí cruzarán sus destinos en mitad de las Guerras Napoleónicas. La serie, compuesta por 7 episodios de 60 minutos, está dirigida por Toby Haynes (Brexit) y protagonizada por Eddie Marsan (Ray Donovan), Bertie Carvel (Doctora Foster), Marc Warren (Snatch), Charlotte Riley (Press), Alice Englert, Samuel West y Enzo Cilenti.

Curiosamente, Jonathan Strange y el señor Norrell (editada en España por Salamandra) es una de aquellas novelas sorprendentes que son descritas como «inadaptables» por su complejidad para ser trasladadas a otros medios. Su extensión (más de 800 páginas) y su peculiar narrativa, cargada de largas notas al pie, no fue obstáculo para que tras su publicación en Gran Bretaña en 2004 recibiese varios reconocimientos, como el Premio Hugo a la Mejor Novela, fuese traducida a decenas de idiomas y vendiese cientos de miles de ejemplares en todo el mundo. Susanna Clarke imaginó la historia durante un año de viaje de estudios en Bilbao, la empezó a escribir en 1992 y tardó 10 años en presentar el primer manuscrito.

Durante un tiempo, los derechos de adaptación de la novela recorrieron los despachos de Hollywood, pero el proyecto jamás llegó a fructificar. 10 años después de su publicación, BBC decidió sacar adelante esta miniserie; para ello confió en el director Toby Haynes, que en 2013 se había convertido en uno de los realizadores de moda en la TV británica al trabajar en Doctor Who y dirigir uno de los mejores episodios de Sherlock (The Reichenbach Fall).