· El estreno de la miniserie de la ITV Maigret consiguió reunir a más de siete millones de espectadores en Gran Bretaña en la primera temporada, que se estrenó en 2016.

La otra vis de Rowan Atkinson

Uno de los demonios que acechan al actor es el enca­si­llamiento en un papel o género cinematográfico, el en­cierro en una torre de oro y cristal de la que difícilmen­te se puede salir. Si hay un género en el que cuesta abrir­se camino y lograr la aceptación del público, ese es la comedia. Por eso -oh, silogismos- encasillarse en la comedia es lo peor que a un actor le puede pasar. Ahí solo ca­be una cosa: morir de éxito.

Rowan Atkinson ha sabido labrarse a lo largo de su ca­rrera artística un hueco insustituible en la comedia, en particular en el subgénero del slapstick, con ese matiz ‘british’ tan personal. Para las generaciones de los úl­timos treinta años, la identificación del actor con sus po­pulares personajes es absoluta: Atkinson no es Atkinson, es Mr. Bean o Johnny English. Nació, creció en la comedia y estaba destinado a morir en ella… hasta que llegó Maigret.

La cadena británica ITV decidió hace unos años adaptar por enésima vez en la historia del cine las novelas de Si­menon sobre Jules Maigret, el circunspecto comisa­rio jefe de la policía judicial de París, y se lo plan­teó a At­kin­son. Por qué la ITV hizo esa locura no he logrado saberlo, pero el cómico con gran sentido común y de la de­cencia rechazó la oferta para evitar que el peso de sus his­triónicos personajes perjudicara a un va­lor de la literatura y el cine al que era, por cierto, muy afi­cionado.

La ITV insistió y Atkinson, después de valorarlo de nue­vo, decidió aceptar. “He sido un devorador de las no­ve­las de Maigret durante muchos años y estoy ansioso por interpretar a un personaje tan intrigante, trabajando en París, durante un período fascinante en su historia”, dijo poco antes de comenzar el rodaje.

Se zambulló en el protagonista y el resultado fue sor­prendente. Viendo al actor en ese ejercicio de circuns­pec­ción, mesura y prudencia que caracterizan a Maigret, uno olvida completamente las extravagancias de sus personajes de siempre. Atkinson se revela como un gran­dísimo y versátil intérprete. Él mismo dijo que este pa­so era el mayor reto de su carrera porque suponía po­ner­se en la piel de “un hombre corriente” por primera vez. “Maigret es un tipo normal pero con un trabajo inu­sual; a diferencia de otros detectives de la literatura no es un excéntrico ni tiene esqueletos en el armario”.

Maigret

Junto al reto personal del cambio de registro, el actor asu­mió otro casi mayor: el del personaje del comisa­rio de Simenon, protagonista de 75 de sus más de 191 novelas, sin contar las firmadas con sus veintisiete pseudónimos, que -según el escritor y traductor Carlos Pujol– incrementarían la cifra hasta 600.

Porque Maigret no es uno solo, sino muchos, tanto en ci­ne como en televisión. Jean Renoir lo llevó a la gran pan­talla en La noche de la encrucijada. Richard Pottier, Jean Delanoy y Maurice Tourneur también hicieron pe­lículas sobre él. El comisario se encarnó en actores co­mo Charles Laughton y Jean Gabin (en varias ocasiones). Hay un Maigret inglés, italiano, belga, ruso, holandés e incluso japonés. Siempre con su inconfundible pi­pa. En película, serie, miniserie y tv movie; también en la ITV y la BBC con anterioridad. ¿Cabía esperar algo nue­vo del de Rowan Atkinson?

El estreno de la miniserie de la ITV Maigret consiguió reunir a más de siete millones de espectadores en Gran Bretaña en la primera temporada, que se estrenó en 2016. La ITV y Atkinson firmaron una segunda entre­ga, tam­bién de dos episodios de 90 minutos, que se estrena­ron en 2017.

Para refrescar la memoria a nuestros lectores, Jules Mai­gret es el comisario jefe de la central de la Policía Ju­dicial en el París de 1955, diez años después de acabar la II Guerra Mundial. Ayudado por los detectives Lapointe (Leo Staar) y Janvier (Shaun Dingwall), y siempre sos­te­nido por su esposa Madame Maigret (Lucy Cohu), se en­frenta a todo tipo de casos en los barrios antiguos de la capital francesa gracias a su perspicacia, su dedica­ción y métodos no siempre bien vistos por sus superiores. Y también con algo muy propio de Simenon, que tras­ciende a la acción y que Atkinson sabe llevar muy bien al personaje: su empatía con las debilidades humanas, una profunda compasión por el alma atormentada del delincuente y cierta sensación de fracaso al no ser ca­paz de erradicar las causas más profundas del mal.

En los capítulos que Filmin nos presenta en esta primera temporada, Jules debe atrapar a un asesino en serie que ha acabado con la vida de cinco mujeres (Maigret tiende una trampa). O decide buscar al asesino de un hom­bre que le había llamado aterrorizado porque intentaban matarle (Maigret y su muerto). Todo ello con la in­confundible marca británica, experta en la adaptación del género detectivesco desde Sherlock Holmes a Hércules Poirot: una cuidadísima producción donde París es el centro histórico de Budapest, más parecido al París de los años 50 que la propia capital francesa; una fotografía repleta de claroscuros, un vestuario exquisito y aque­lla música de jazz que entonces estaba de rabiosa ac­tualidad.

  • Creadores: Stewart Harcourt, Guy Andrews
  • País: Reino Unido (2016)
  • Dirección: Ashley Pearce, John East
  • Intérpretes: Rowan Atkinson, Lucy Cohu, Aidan McArdle, Rebecca Night, Shaun Dingwall, Leo Staar, Eva-Jane Willis, Hugh Simon
  • Duración: 2 temporadas (2 capítulos cada una de 90 minutos)
  • Emisión en España: Filmin
  • Público adecuado: +16 años (V)
Reseña Panorama
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Cristina Abad
Periodista. Máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual por la Universidad de Sevilla