· Diálogos mordaces, personajes desquiciados (en este ca­so promiscuos), escenas cortas, actores carismáti­cos y gags muy divertidos aunque monotemáticos.

  • Creadores: Gemma Baker, Eddie Gorodetsky
  • País: EE.UU.
  • Intérpretes: Anna Faris, Allison Janney, Sadie Calvano
  • Duración: 2 temporadas; 24 capítulos (23 minutos cada uno)
  • Emisión en España: TNT, Neox
  • Público adecuado: +18 años (XD+)

Desmadre hereditario

Aunque los creadores de la serie son Gemma Ba­ker y Eddie Gorodetsky, el verdadero motor de es­ta serie es Chuck Lorre. Nacido en Long Island en 1954, este guionista es uno de los grandes nombres de la televisión norteamericana. Probablemente el me­jor de los escritores y productores cómicos: Roseanne, Dos hombres y medio, Grace al rojo vivo, The Big Bang Theory.

Mom es una serie basada en la vida de tres mujeres (abuela, madre e hija) unidas por un nexo co­mún: las tres se quedaron embarazadas a los 16 años. La gran ma­triarca es Allison Janney, que lle­va años interpretando el mismo papel de madura en celo (Amor y letras, El camino de vuelta), aparte de protagonizar algunos capítulos de Master of Sex. La protagonista está interpretada por la cómica Anna Faris (Friends, El dictador, Movie 43), que des­pliega un di­vertido personaje extremo en constante estado de ace­leración sentimental y conflicto con su madre y su hija.

Esta sitcom está en la línea de Chuck Lorre: diálogos mordaces, personajes desquiciados (en este ca­so promiscuos), escenas cortas, actores carismáti­cos y gags muy divertidos aunque monotemáticos, muy en sintonía con Dos hombres y medio. El problema es que junto a escenas muy originales (no se pier­dan el arranque del episodio piloto de la serie) hay demasiadas inercias.

Todo el humor se basa en el desmadre vital de es­tas mujeres, decorado y perfumado de un optimis­mo existencial que suena gracioso pero irreal, tan exa­gerado como los constantes chistes. El colegueo con las drogas, el sexo compulsivo, la inmadurez afec­tiva es un material del que uno se puede reír mu­cho si hay alguien como Chuck Lorre que sabe es­cribir diálogos. Pero esa risa se acaba congelando en una serie que resulta tan epidérmica que los personajes son simples muñecos que uno lanza de aquí pa­ra allá, retorciendo su credibilidad y forzando sus com­portamientos.

Viendo lo que le pasa a Mom me acuerdo de lo que de­cía Pedro Antonio Urbina hablando de Me­jor imposible, una comedia de James L. Brooks que tie­ne al­gunas similitudes con las series de Chuck Lo­rre: “El guión está tan bien hecho, los actores son tan sim­páticos, todo es tan bonito… que parece que no im­porta y que yo estoy siendo un aguafiestas. Pero es que una comedia así… no es una fiesta. No”.

En su primera temporada, la serie logró una audiencia media de 7 millones de espectadores en Estados Unidos, algo que ha provocado que la CBS ha­ya decidido renovar esta comedia de situación por una segunda temporada.

Claudio Sánchez