Muerte en Salisbury: Extraños envenenamientos

El título original hace referencia a un hecho que todo británico conoce: en marzo de 2018 se produjo uno de los primeros ataques bioquímicos de la historia sobre una población civil. A estas alturas todavía no se sabe con certeza lo que ocurrió; el guion de Adam Patterson y Declan Lawn es un ejercicio de investigación periodística modelo y está todo lo cerca de la realidad que puede estarlo.

Muerte en Salisbury tiene algo de profético, aunque no era esa la intención de sus autores, que no podían saber lo que vendría después: la historia comienza en un parque donde un señor mayor y su hija están sentados con una expresión extraña, lo que no deja de llamar la atención a los transeúntes, tanto más cuanto la mujer se desploma y el hombre vomita. Cuando, poco después, las autoridades descubren que el hombre era Sergei Skripal, un agente del MI6 de origen ruso, saltan las alarmas. Más aún cuando el agente Nick Bailey, que entró a investigar en casa de las víctimas, también cae enfermo. Rápidamente la directora de salud pública para la región, Tracy Daszkiewicz, es convocada y debe tomar una serie de medidas urgentes cuando todavía ignoran lo que está ocurriendo: confinamiento, clausurar algunos lugares… mientras se produce una auténtica caza al agente que causó los envenenamientos y a todo aquello que pueda servir a propagarlo. Tras descubrir que la causa del envenenamiento es «Novichok», una de las sustancias más letales fabricadas por el hombre, la historia no hace más que comenzar. ¿Cómo llegó ahí? ¿Cuándo se puede considerar que la población vuelve a estar segura? Cuando parece que lo está, surge una nueva víctima.

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Muerte en Salisbury es una realización sobria que sorprende porque, al evitar artificios, la vemos muy cercana a la realidad que conocemos. No hay efectos dramáticos fáciles, al contrario vemos a la población sorprendida primero, indignada después -hay que hacer sacrificios y no hay muchas respuestas a las preguntas acerca del por qué-, resignada finalmente. La narración sigue a las víctimas, a la prensa, a Daszkiewicz a algunos policías y personal sanitario… y nos hace partícipe de sus dudas y sus anhelos. El tono es el de la crónica cercana de un thriller. Y queda claro que si el fondo de los hechos permanecerá oculto, en los aspectos formales aquella realidad fue precursora de la nuestra, aunque allí tuvieron una intervención rápida, valiente y eficaz.

En el reparto, Rafe Spall (La guerra de los mundosLa vida de Pi), MyAnna Buring (The Witcher) y Anne-Marie Duff (La materia oscura).


The Salisbury Poisonings (2020) País: Reino Unido Dirección: Saul DibbGuión: Adam Patterson, Declan Lawn Intérpretes: Rafe Spall, Anne-Marie Duff, Mark Addy, Annabel Scholey, Emma Stansfield, Kiera Thompson, Matt McCooey, Karen Reed, Sarah Trevelyan Duración: 150 min. (3 capítulos de 50 min. aprox) Emisión en España: Movistar+ Público adecuado: +16 años

Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.