· El guion adapta una novela homónima de Dan Simmons ba­sada en hechos reales que se han ficcionado mucho, muchísimo.

La trampa helada

A sus 80 años cumplidos Ridley Scott es un productor de series muy importante. Lo es desde los años 80 cuan­do ya había cobrado fama como gran director, una fa­ma que después fue en descenso vertiginoso, tanto que uno duda que el director de Alien pueda ser el mismo que el de Prometheus. Pero esa es otra historia…

La productora de Ridley y su hermano Tony, falleci­do en 2012, se llama Scott Free y está detrás de esta miniserie de 10 capítulos que coproduce y emite AMC. El guion adapta una novela homónima de Dan Simmons ba­sada en hechos reales que, como veremos, se han ficcionado mucho, muchísimo.

Lo que sabemos es que en 1845 dos navíos de la Royal Navy buscan el paso del Noroeste que comunica el At­lántico con el Pacífico, internándose por los distintos ca­nales en el peligroso archipiélago ártico canadiense. Se trata de una expedición arriesgada.

El contralmirante John Franklin, un hombre experi­men­tado, fue elegido para comandar los dos barcos, Erebus y The Terror, con una tripulación de 129 almas. Fue­ron vistos por última vez por unos balleneros en Groen­landia. En 1847 se envió la primera de una docena de expediciones de rescate, todas sin éxito.

En 1859, 14 años después de que partieran el Erebus y The Terror, se encontraron cadáveres y el cuaderno de bi­tácora de uno de los barcos perdidos con el relato de lo ocurrido entre 1845 y 1848. No diremos más.

Es una historia trágica a la que la serie ha añadido un per­sonaje determinante, que introduce el cariz de ciencia ficción propio del literato autor de la novela. El nivel de producción de la miniserie es excelente y se reúne un cas­ting muy acertado para interpretar a los marinos. En el siglo XIX la vida en un buque de guerra se sometía a una disciplina que perdura, aunque los castigos corpora­les se hayan eliminado. El rodaje durante seis meses en Croa­cia y Hungría depara secuencias impresionantes y una atmósfera muy conseguida.

The Terror se apunta a ese tremendismo argumental que comparten muchas series actualmente en emisión co­mo The Alienist, pero hay que reconocer que los creadores han tenido el buen gusto de no recrearse en la sor­didez, que existe, pero que no se filma para agredir al espectador o insensibilizarle con espantosas heridas, autopsias y demás casquería de toda la vida.

Las subtramas terminan siendo mucho más interesan­tes que la trama principal, de forma que las relaciones en­tre los jefes de los barcos son, con mucho, lo más atrac­tivo. Se agradecen los 10 capítulos, que bien podrían haber sido cinco o seis. La miniserie se está imponiendo porque las temporadas largas no hay quien las aguan­te, y además porque hay mucha oferta. Deben es­pabilar los creadores de estas series cortas porque muchas veces hay capítulos perfectamente prescindibles.

Ya lo dijimos antes, Ridley Scott es un peso pesado de las series: ahí están The Good Wife y su spin-off The Good Figth, también una de las estrellas de Amazon, The Man in the High Castle. En cine su actividad es vertiginosa. Y como es sabido, el peso de Scott en la producción de publicidad es enorme. Menudo currante, Sir Ridley.

  • Creador: David Kajganich
  • País: EE.UU. (2018)
  • Intérpretes: Ciarán Hinds, Jared Harris, Tobias Menzies, Paul Ready, Adam Nagaitis, Nive Nielsen, Ian Hart, Trystan Gravelle, Edward Ashley, Caroline Boulton, Mikey Collins, Chris Corrigan, Anthony Flanagan, Kevin Guthrie
  • Duración: 1 temporada (10 capítulos de 45 minutos)
  • Emisión en España: AMC España
  • Público adecuado: +18 años (V)
Reseña Panorama
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Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor