· Tinieblas y amanecer se basa en Peregrinación por los ca­minos del dolor, una trilogía épica del conde Alexei Tols­tói, conocido por Camarada Conde.

Rusia tempestuosa

Poco antes del inicio de la Primera Guerra Mundial, la jo­ven Dasha Bulavina se traslada a casa de su hermana Ka­tya, en San Petersburgo, para hacer estudios universi­ta­rios. Katya introduce a Dasha en los círculos intelectuales liberales marcados por el decadentismo. Dasha se enamorará del poeta nihilista Bessonov, que influirá en su modo de ver el futuro de Rusia. La guerra con Ale­mania y después la revolución cambiarán su mundo por completo y sus vidas tomarán caminos divergentes.

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Tinieblas y amanecer se basa en Peregrinación por los ca­minos del dolor, una trilogía épica del conde Alexei Tols­tói, conocido por Camarada Conde. Alexei Tolstói (1883-1945) es un literato a menudo confundido con el gran Lev Tolstói, a quien en alguna ocasión toma co­mo mo­delo. La trilogía en la que invirtió más de veinte años de trabajo trata de tres periodos de la historia ru­sa del siglo XX examinados desde la perspectiva de los in­telectuales. El tomo primero, Las hermanas, trata de los intelectuales decadentes antes de 1917. El año 18 abor­da las consecuencias de la Revolución de Octubre. Ma­ñana sombría versa sobre la guerra civil que estalla tras la salida de Rusia de la I GM.

Esta novela pertenece a ese género tan ruso de épica mo­numental que va de Guerra y Paz a La rueda roja, de Sol­zhenitsyn, discurriendo por Cuando pasan las cigueñas, El don apacible y El doctor Zhivago, casi todas ellas ob­je­to de adaptaciones al cine o la televisión en versiones ca­si siempre largas, con decenas de personajes y una ac­ción que se extiende varios años. No es nada fácil con­densar tantas páginas y acontecimientos en versión audiovisual (hace poco, Alberto Fijo escribió en estas páginas sobre la gran versión de Andrew Davies para BBC de la monumental Guerra y Paz).

La obra de Konstantin Khudyakov, veterano director ruso de cine y televisión, no se había visto en versión internacional. La política de Netflix de engrosar su ca­tálogo con producciones de países como Corea del Sur, Ru­sia y Japón propicia el acceso a series como la que nos ocu­pa: una buena adaptación que sigue la estela de las gran­des obras épicas filmadas por Bondarchuk.

El relato de Tinieblas y amanecer transita (algo muy ruso) por salones, salpi­ca­do de sesudas conversaciones. Pero lo que da sal a to­do es el amor: los amores de las hermanas Bulaviba ver­tebran y compendian la historia de un imperio entre los años 1914 y 1919. Hay un respeto por el pasado, se evitan los prejuicios y se aprecia amor por la propia tie­rra. Quizás por eso no sorprende la implicación decidida del Ministerio de Cultura ruso en la producción de la ter­cera versión (las precedentes son de 1957 y 1977) de una obra que mereció el Premio Stalin en 1943, en plena II GM (Tolstói cedió los 100.000 rublos del galardón para construir el famoso T-34, el carro de combate co­nocido como Grozny, tan importante en el desarrollo de la guerra).

La narración es modélica. El guion toma largas páginas y diálogos de la novela original. El director, consciente de que tiene tiempo, no deja detalle sin pulir, su protagonista es el pueblo ruso, sus inquietudes, el pre­sentimiento de que se avecina un cambio. Consciente de su presupuesto también consigue que las escenas de ma­sas sean aceptables y no falte grandeza a pesar de los lí­mites presupuestarios: las manifestaciones en la calle, las cargas de los soldados, las batallas o los campos de pri­sioneros no resultan deslucidas en ningún momento.

Las actrices Yuliya Snigir y Anna Chipovskaya son un auténtico poema en su interpretación de las hermanas. Están bien acompañadas por Leonid Bichevin, en el papel del ingeniero Ivan Illich, y Anton Shagin, en el del poeta Bessonov.

Un magnífico fresco que contrasta con las series habituales de plataformas como Netflix, pobladas por superhéroes, narcotraficantes y adolescentes descerebrados. La historia importa. O al menos, hay Historia para quien esté harto de historietas.

  • Creador: Konstantin Khudyakov
  • País: Rusia (Khozhdenie po mukam), 2017
  • Dirección: Konstantin Khudyakov
  • Guion: Elena Rayskaya
  • Intérpretes: Anna Chipovskaya, Yuliya Snigir, Leonid Bichevin, Andrei Merzlikin, Aleksandr Yatsenko, Sergey Koltakov, Pavel Trubiner, Svetlana Khodchenkova, Yevgeni Stychkin, Dmitriy Dyuzhev, Roman Madyanov
  • Duración: 1 temporada (12 capítulos de 50 minutos)
  • Emisión en España: Netflix
  • Público adecuado: +16 años
Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.