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Quo Vadis, Aida?

Un recuerdo impactante de una guerra desoladora con un punto de vista muy sugerente para el espectador

Quo Vadis, Aida? (2020)
Quo Vadis, Aida? (2020)

Quo Vadis, Aida?: Imborrable Srebenica

· Crítica de Quo Vadis, Aida? | Estreno 7 de mayo de 2021.
· La protagonista absoluta de esta historia está interpretada por la actriz serbia Jasna Djuricic, que hace una composición brillante por su evolución, intensidad y verismo.

Julio de 1995. El general serbio Ratko Mladić entra en la ciudad bosnia de Srebenica junto con el grupo paramilitar «Los Escorpiones». La zona había sido declarada segura por la intervención de 400 cascos azules de la ONU. Aida es traductora, y de su mediación depende la supervivencia de sus vecinos y familia.

El número de películas producidas en Bosnia-Herzegovina es mínimo, y el porcentaje de ese cine distribuido internacionalmente es prácticamente inexistente. En 2001, Danis Tanovic obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera por En tierra de nadie, y el pasado 26 de abril la cineasta bosnia Jasmila Zbanic entró en el grupo de las cinco finalistas en esta candidatura con Quo Vadis, Aida?. La estatuilla fue para Thomas Vinterberg y la danesa Otra ronda, pero la película bosnia se ha convertido en una de las producciones europeas más aclamadas en 2020 en su paso por las secciones oficiales de los festivales de Venecia y Sevilla.


Jasmila Zbanic (Sarajevo, 1974) ganó el Oso de Oro en la Berlinale de 2006 con Grbavica (el secreto de Esma), un breve y conmovedor retrato personal de la Guerra de los Balcanes. Quo Vadis, Aida? utiliza un enfoque similar, muy cercano al utilizado en película bélicas centradas en la psicología de las víctimas indirectas como Katyn (Andrej Wajda, 2007) o La lección de alemán (Christian Schwochow, 2019). La protagonista absoluta de esta historia está interpretada por la actriz serbia Jasna Djuricic, que hace una composición brillante por su evolución, intensidad y verismo. Junto a ella vemos masas informes de una población rural que deambula ante la amenaza permanente de genocidio.

La directora y guionista de la película logra controlar el ritmo de la historia y la emoción del espectador, preparándole para un final en el que destacan la brillantez con la que utiliza la elipsis, la planificación y la música del polaco Antoni Lazarkiewicz (compositor habitual en la obra más reciente de Agnieszka Holland). Es admirable la contención de la cineasta para mostrar actuaciones tan lamentables como la del ejército de mercenarios serbios o la dejación de la ONU. El relato es cruel pero no desesperanzado, certero pero en ningún momento panfletario o maniqueo. La sensibilidad de la narración muestra una cineasta creativa y elegante, con voz propia y enorme respeto por el espectador.

A la historia solo le falta una mayor trascendencia espiritual que resultaría coherente en ese contexto. El humanismo de la película es maravilloso, pero resultaría mucho más completo y luminoso con un mayor reflejo de la interioridad cristiana (ortodoxa y católica), que fue uno de los motivos fundamentales del enfrentamiento con la Serbia musulmana.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Christine A. Maier
  • Montaje: Jaroslaw Kaminsky
  • Música: Antoni Lazarkiewicz
  • Duración: 104 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: Vercine
  • Bosnia y Herzegovina, 2020
  • Estreno: 7.5.2021
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