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Stubby: un héroe muy especial

Crítica de la película

Basada en una historia real, el realizador canadiense Richard Lanni rueda una película de animación familiar que no pierde su espíritu de reconstrucción histórica de la Primera Guerra Mundial

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Stubby: un héroe muy especial

· El proyecto tiene un origen curioso, el director Richard Lanni, que había realizado una serie documental sobre la Segunda Guerra Mundial, se propuso trabajar sobre la Primera y topó con Stubby.

De ladridos y bombas

En 1917, poco antes de embarcar para Francia, un joven recluta del ejército norteamericano recoge a Stubby, un perrito callejero, que le acompañará al frente. Stubby gana las simpatías de todo el mundo y estará con sus compañeros en la primera línea de fuego. El animal fue ascendido al grado de Sargento por el ejército de Estados Unidos. Aunque parezca mentira la historia es real; Stubby existió y las escenas aquí narradas ocurrieron en la realidad -algunas aparecieron en la prensa de la época-, un perro vagabundo, adoptado por un recluta, termina siendo héroe en la Gran Guerra.

El proyecto tiene un origen curioso, el realizador canadiense Richard Lanni, que había realizado una serie documental sobre la Segunda Guerra Mundial, se propuso trabajar sobre la Primera y topó con Stubby. Tanto le impresionó  que se centró en este personaje, al tiempo que le servía como colofón al centenario del final de la Gran Guerra. Él mismo terminó escribiendo el guión y dirigiendo la película.

Cabe destacar en primer lugar que, aunque el producto final sea una película de animación familiar, el proyecto de Lanni de realizar un documental sobre la Primera Guerra Mundial está logrado por la reconstrucción histórica y su cuidada ambientación. Se trata de una película que puede agradar a un adulto aficionado a la historia. Además el director y su equipo, a pesar de que el protagonista sea Stubby, han evitado el antropomorfismo; Stubby es un buen perro, nada más. Finalmente, a pesar de que la animación no sea Pixar, es más que suficiente para el objetivo buscado, contar la historia de este perro y de los soldados a los que acompañó al frente. El guion es atractivo para pequeños y grandes; la planificación gusta de cambiar los puntos de vista, alternando picados y contrapicados, o variando la altura del eje de visión para adaptarlo a los humanos o a su mascota. Acompaña el todo una banda sonora a cargo de Patrick Doyle.

En su modestia resulta una grata sorpresa. Un buen regalo de despedida al centenario de la primera guerra, una buena película familiar también para los grandes.

Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.