La serpiente: El veneno de tu confianza

Nadie sabe exactamente cómo se llamaba y cuál era su ver­dadera historia. Coleccionaba identidades y pasaportes de jóvenes mochileros que viajaban a la India, Tailandia y Nepal en busca de nuevas experiencias a mediados de los años 70. Era experto en ganarse su confianza haciéndose imprescindible en sus vidas antes de robarles y ase­sinarles sin dejar huella.

¿Otra ficción de asesino en serie en Netflix? No exacta­men­te. Comprendo el prejuicio que esta plataforma se ha ga­nado a pulso, pero antes que nada quiero advertir que no se trata de otro festival de gore para gustos enfermizos. La serpiente trata de un asesino escurridizo que no de­jaba pistas y hacía imposible la investigación de detec­ti­ves y policías de medio mundo. Y la narración de los he­chos es coherente con ese letal estilo; el espectador en nin­gún momento ve los crímenes sino sus repercusiones.

El guion de Richard Warlow (Ripper Street, Caso cerrado) y Toby Finlay (El retrato de Dorian Gray, Peaky Blin­ders) abusa de los innumerables saltos en el tiempo, pe­ro está muy atento a los detalles que humanizan a las víctimas, y muestran con elegancia el alma perturba­da y manipuladora del protagonista. La interpretación de Tahar Rahim es brillante en su control gestual. Este ac­tor francés de origen argelino viene de ser nominado al Globo de Oro por la tediosa película El mauritano, y de bordar su personaje de detective del 11S en la serie The Loo­ming Tower. Igualmente destaca en el reparto, el en­can­to y vulnerabilidad de la británica Jenna Coleman, co­nocida por interpretar ejemplarmente a la reina Victoria en las 3 temporadas de la serie de la ITV.

A La serpiente le sobran dos o tres capítulos redundan­tes, y le falta un policía con un poco más de carisma y per­sonalidad, pero tiene un protagonista polifacético que in­teresa conocer, un diseño de producción notable y un uso muy variado de la música que hace que la serie te lle­ve hasta el final con algunos esfuerzos.

El éxito de La serpiente coincide en Netflix con el es­tre­no de otra tendencia en la plataforma: la serie El inocente, del barcelonés Oriol Paulo (Contratiempo). Ambas se ajustan en el género de thriller, pero mientras que la fic­ción británica destaca por el uso inteligente de la elip­sis, la sutileza e ingenio de la narración, la española acumula giros turbios e inverosímiles que acaban por desperdiciar un reparto extraordinario en personajes forzados y tra­mas descarnadas.

Ficha Técnica

  • País: Reino Unido (The Serpent), 2021
  • Dirección: Hans Herbots, Tom Shankland
  • Fotografía: Seppe Van Grieken, Si Bell, Anton Mertens
  • Música: Dominik Scherrer
  • Duración: 1 temporada (8 capítulos de 60 minutos)
  • Emisión en España: Netflix
  • Público adecuado: +18 años (VX)
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