Backrooms: Terror digital
· Crítica de Backrooms | Estreno 5 de junio de 2026.
· La película se sostiene sobre una idea potente pero no especialmente nueva: la de la inmersión total en un entorno mental o espacial que termina absorbiendo al individuo.
Clark trabaja en un gran almacén de exposición de muebles. Un día, en el sótano del edificio, descubre una puerta que conduce a un espacio imposible: un laberinto aparentemente infinito compuesto por pasillos vacíos, arquitectura industrial deformada y una lógica espacial inestable. Lo que comienza como una anomalía arquitectónica pronto se revela como una realidad alternativa autónoma, poblada por presencias hostiles y regida por reglas que escapan a toda comprensión. A medida que Clark se adentra en este entorno, la frontera entre exploración y pérdida se diluye. En paralelo, el relato introduce a Mary, su terapeuta, que escucha incrédula su testimonio hasta acabar, de forma progresiva, implicada también en el fenómeno. La experiencia deja de ser individual para expandirse como un sistema que absorbe a quienes intentan comprenderlo.
La película de Kane Parsons reinterpreta su propio universo digital -nacido en una serie de cortos virales en YouTube- como una experiencia de terror liminal que se sitúa entre el horror analógico y la lógica del videojuego en primera persona. Su mayor virtud está en la traducción visual de una idea ya muy asentada en internet: la de los espacios liminales como fuente de terror. Los pasillos vacíos, la iluminación fluorescente y la arquitectura industrial deshumanizada construyen una atmósfera eficaz, sostenida por una puesta en escena que evita la explicación y apuesta por la inmersión directa.
El relato se articula menos como una historia clásica que como una progresión de «niveles» o estados espaciales, cercana a la exploración de un videojuego sin interfaz. En ese sentido, la obra funciona mejor como experiencia que como narrativa convencional. Sin embargo, esta misma lógica limita su alcance. La construcción dramática se apoya casi exclusivamente en la acumulación de situaciones y en el impacto atmosférico, dejando en segundo plano la elaboración de personajes o una verdadera densidad temática. Clark y Mary operan más como vectores funcionales del recorrido que como entidades dramáticas con evolución propia.
En el fondo, la película se sostiene sobre una idea potente pero no especialmente nueva: la de la inmersión total en un entorno mental o espacial que termina absorbiendo al individuo. Parsons demuestra una notable intuición visual y un control del ritmo inquietante, pero el proyecto todavía depende en exceso del concepto inicial y del efecto inmediato. El resultado es una obra sugerente y eficaz en lo sensorial, que abre puertas interesantes dentro del lenguaje del terror digital contemporáneo, pero que aún no desarrolla del todo el potencial narrativo y humano que su premisa parece prometer.
Ficha Técnica
- Dirección: Kane Parsons,
- Guion: Kane Parsons, Roberto Patino, Will Soodik,
- Intérpretes: Chiwetel Ejiofor, Mark Duplass, Avan Jogia, Renate Reinsve, Lukita Maxwell, Finn Bennett, Chelah Horsdal, Philip Granger,
- Fotografía: Jeremy Cox
- Montaje: Greg Ng
- Música: Kane Parsons, Edo Van Breemen
- Duración: 110 min.
- Público adecuado: +14 años
- Distribuidora: Elastica
- EE.UU., 2026
- Estreno: 5.6.2026






































