La buena hija: Violencia psicológica
· Crítica de La buena hija | Estreno 10 de abril de 2026.
· La idea original procede de una amiga de la realizadora, que trabajaba en un punto de encuentro familiar como mediadora y tenía que vivir cada día lo que se plasma en la historia.
La realizadora catalana Júlia de Paz estrena en salas su segunda película, La buena hija, presentada en el Festival de Málaga con gran éxito de crítica y público. Anteriormente, en noviembre de 2025, recibió el premio a Mejor Película en el Festival Black Nights de Tallin (PÖFF, en estonio), junto con los reconocimientos a Mejor Actriz, para la joven Kiara Arancibia, y el Premio del Público.
Y es que estamos ante una gran película y ante una gran realizadora, a la que habrá que seguir de cerca. De Paz ha trabajado con Alauda Ruiz de Azúa, algo de lo que se siente orgullosa. Colaboró con ella en el guion de Querer, y en muchos aspectos coincide con el estilo de la ya famosa directora de Los domingos (2025).
La trama aborda el espinoso y muy actual tema de la violencia vicaria, ya tratado en su corto Harta (2021). Seguimos la historia de una «buena hija», Carmela, de 12 años, que sufre la separación de sus padres y que se pasa la vida dividida entre los dos. La relación con su progenitor (Julián Villagrán no defrauda) es idílica, hasta que la vida le obliga a abrir los ojos a una desconocida realidad para ella. Pero es una buena hija y quiere ser leal. La joven actriz, Kiara Arancibia, está increíble en el papel. No verbaliza. Pero se percibe cómo, poco a poco, va entendiendo interiormente la situación y evoluciona. Y el planteamiento de rodaje busca que la cámara siga a Carmela, la escuche; no estar por encima.
Como en Querer, también aquí el público -gran protagonista del cine de Alauda– se va preguntando muchas cosas; se siente interpelado. En la película se proponen preguntas, no se dan respuestas. Esta realizadora también se plantea el cine para generar conversación. En este caso, sobre la violencia vicaria y las deficiencias que hay desde la parte institucional. Y, aunque hay momentos de oscuridad, la película es esperanzada: tiene momentos de luz, porque Carmela no solo es una chica maltratada, sino más cosas: disfruta con sus amigas y tiene gente que le quiere de verdad. La realidad siempre es poliédrica y en esta película se percibe.
La idea original procede de una amiga de la realizadora, que trabajaba en un punto de encuentro familiar como mediadora y tenía que vivir cada día lo que se plasma en la historia. En este sentido, se investigó a fondo (muy propio también de Ruiz de Azúa). Durante cinco o seis años se habló con mujeres víctimas de violencia machista, y contrastaron cómo muchas veces los niños no están siendo escuchados, y cómo los espacios de encuentro son muy fríos por parte de lo institucional.
La ópera prima de esta realizadora, Ama (2021), iba de una madre soltera que quiere sacar su hija de seis años adelante. Aquí, de nuevo aborda un tema relacionado con la maternidad, con el mismo estilo autoral y el mismo equipo de mujeres. Película dedicada a nuestras madres y a nuestras familias, supone una profunda reflexión sobre el cuidado de los hijos. Merece la pena verla y conversar sobre ella. Y seguir la pista a Júlia de Paz, que se incorpora al interesante elenco del cine actual de mujeres, con una mirada humanista y esperanzada de la vida.
Ficha Técnica
- Dirección: Júlia de Paz Solvas,
- Guion: Núria Dunjó, Júlia de Paz Solvas,
- Intérpretes: Julián Villagrán, Petra Martínez, Janet Novás, Kiara Arencibia, Anna Cerveró,
- Fotografía: Sandra Roca
- Montaje: Oriol Milán
- Música: Natasha Pirard
- Duración: 101 min.
- Público adecuado: Todos
- Distribuidora: Avalon
- España, 2025
- Estreno: 10.4.2026






































