Insidious: James Wan deja la motosierra

Un matrimonio feliz con unos hijos aún más felices se acaban de cambiar de casa cuando empiezan a ocurrir sucesos paranormales. Con esto zanjo el argumento de la película, ya que todo lo demás llevaría a destripar algunos de los interesantes giros de la cinta.

Más cerca de Poltergeist o Al final de la escalera que de Saw, Insidious es una película que en Estados Unidos se ha hecho famosa por su rentabilidad. Se nota la mano de Oren Peli (Paranormal Activity) en la producción de esta cinta que costó millón y medio de dólares y ya ha ganado 90 en Estados Unidos.

Insidious (James Wan, 2010)
Insidious (James Wan, 2010)

Tres buenos actores sostienen la película dándole un salto de calidad importante y encubriendo los trucos e incongruencias propios del género. Patrick Wilson se vuelve a sentir cómodo siendo sufridor en casa (algo que ya hizo con sumo acierto sobreviviendo a una maléfica Ellen Page en Hard Candy), mientras que Rose Byrne y Barbara Hershey dan un toque de ternura y misterio a la historia. Incluso hay algo de humor con los mediums, bastante medido, para reírse sin que la película acabe siendo ridícula.

Hay que reconocer además que Wan sabe mover la cámara, proponer encuadres sugerentes y llevar al espectador a buen ritmo con la intriga. No es que estas virtudes no las hubiese demostrado antes, pero está claro que esta es su película más equilibrada y la mejor terminada.

 

Ficha Técnica

  • Fotografía: David M. Brewer
  • Montaje: Kirk M. Morri, James Wan
  • Música: Joseph Bishara
  • Distribuidora: Aurum
  • Duración: 98 minutos
  • Público Adecuado: Mayores de 16 años (temática)